Ensayo
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Esta palabra,
solo mentarla… ya se nos pone a todas cara de “¿ensayo?”. Ensayar los cantos no
es que nos entusiasme, pero, sin embargo, cuando llega el momento de ensayar,
dejamos todo y allá vamos juntas.
Ensayar supone
dedicar tiempo a repetir y repetir, ver lo que necesitamos mejorar,
escucharnos, afinar y procurar que todas vayamos al unísono. De modo que el
coro esté firme y seguro, conozca sus déficits para tenerlos en cuenta y se
afiance en aquello en lo que está seguro para llevarlo a cabo.
Rezando sobre
esto de los ensayos, el Señor me regaló entender que en nuestra vida todos
tenemos “ensayos”. Nuestro ensayo de la vida se realiza en el tiempo que
pasamos con quienes compartimos lo más íntimo de la existencia: en la familia,
en la misma comunidad…
Me venía a la
mente aquello que mi madre siempre me decía cuando yo le contaba mis sueños de
niña de ser médico en África: “Muy bien, hija, pero primero practícalo en
casa”. Aquel comentario no me sentaba muy bien, porque yo vislumbraba mi
felicidad lejos de mi realidad, y ella rápidamente me traía de nuevo los pies a
la tierra.
Y es que es “en
casa” donde sale a flote la realidad de nuestra persona, sin necesidad de dar
una imagen; donde nos mostramos tal como estamos, con todo lo bueno y también
con nuestras fragilidades. Por eso es el lugar ideal para ir haciendo “el
ensayo” de la vida. Nuestro hogar es la verdadera escuela de vida, donde el
Señor nos da la oportunidad de sabernos amados y aprender así a amarnos a
nosotros mismos; donde aprendemos a diferenciar lo importante de lo superfluo;
donde aprendemos a entregarnos desde el amor auténtico.
Es un don que
el Señor nos hace, porque también es el lugar donde salen las pobrezas de
todos. Y es bueno que salgan… ¡para que se queden fuera!
Hoy el reto del
amor es estar feliz con los tuyos. Esta felicidad que nos regala el Señor no
significa ausencia de dificultades; sin embargo, es la que siempre permanecerá.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
06 noviembre
2025
Fuente: Dominicas de Lerma
