![]() |
| Dominio público |
La primera es que es mejor rezar que no
rezar, así que animan a rezar cada día, aunque sea muy poco... pero
rezar.
La segunda es que vale la pena intentar
blindar un tiempo para rezar cada día: pronto por la mañana, o al
acostarse, o en cierto rato al mediodía...
La tercera es que siempre se puede rezar con
jaculatorias o frases breves, incluso mientras se viaja, pasea, etc...
Para rezar, es
bueno empezar invocando al Espíritu Santo. Rezar implica también
escuchar a Dios, abrir el corazón, dejarse guiar por Dios.
Se da la circunstancia
de que la gente más ajetreada y estresada no tiene tiempo para rezar.... cuando pararse
a rezar, incluso poco, ¡quita mucho estrés! Además, rezar ayuda a
discernir, a acertar al tomar decisiones, consultadas con Dios.
Y ponen el ejemplo
de San Francisco de Borja: incluso antes de hacerse jesuita, siendo
un ocupado Duque de Gandía, ya dedicaba dos horas al día a rezar.
Jesús M.C.
Fuente: ReL
