“La pureza de la Virgen María no es un ideal lejano, sino una llamada siempre actual que nos restaura”
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Crédito: Renata Sedmakova / Shutterstock |
El sacerdote
español Juan Manuel Góngora, que tiene una “parroquia” virtual de más de 85.000
seguidores en la red social X, compartió recientemente
una serie de claves sobre la pureza de la Virgen María y lo que le enseña al
mundo actual.
Para el
sacerdote de la Diócesis de Almería, la pureza de la Madre de Dios “nos
recuerda el valor de la pureza como libertad y entrega total”, y es una suerte
de “contrarrevolución, ante una sociedad donde el sexo se mercantiliza y se
reduce a placer efímero”.
1. “No es
represión”
El P. Góngora
destacó que “la pureza de María no es represión, sino plenitud. Concebida sin
pecado original (Inmaculada Concepción), ella representa la integridad del ser
humano ante Dios”.
“En una
sociedad que hipersexualiza todo, su ejemplo nos invita a ver el cuerpo como
templo, no como objeto de consumo”, aseguró.
2. “Un ‘sí’
radical a Dios”
El sacerdote
español recordó además que la “virginidad perpetua (antes, durante y después
del parto)” de Santa María “no es un ‘no’ al amor, sino un ‘sí’ radical a
Dios”.
“Frente a la
cultura del ‘todo vale’ en relaciones, María nos enseña que la verdadera
intimidad surge de la entrega espiritual, no solo física”, señaló.
3. “La
fecundidad plena viene del alma”
“En una época
de pansexualismo mediático, la pureza mariana desafía el mito falaz de que la
felicidad depende únicamente del sexo”, resalta el P Góngora.
“Ella, Madre de
Dios, muestra que la fecundidad plena viene del alma: dar vida a través de la
fe y el conocimiento de Cristo que vence al pecado”.
4. La Virgen
María “nos ayuda a combatir la objetivación”
El P. Góngora
resalta además que “María nos ayuda a combatir la objetivación. Mientras la
sociedad reduce a las personas a cuerpos deseables, su humildad y modestia nos
recuerdan que la belleza real es interior”.
“Su ‘fiat’
(hágase en mí) es un acto de libertad pura, libre de manipulaciones externas”,
resaltó.
5. “Modelo
de castidad”
El sacerdote
español destaca luego que “viviendo en un mundo de apps de
citas y presiones sociales deshumanizantes, la Virgen María es modelo de
castidad”.
“Su pureza no
aísla sino que une: en el matrimonio, orden sacerdotal o vida consagrada,
invita a vínculos basados en el respeto mutuo; no en gratificación inmediata”,
añade.
6. “Nos
purifica de impurezas culturales”
Como última
clave, el P. Góngora aseguró que “enfrentando la hipersexualización que afecta
mente y espíritu, María ofrece sanación”.
“Orar y meditar
sobre su Inmaculado Corazón nos purifica de impurezas culturales; fomentando
una sexualidad integrada, responsable y abierta a la vida en abundancia, como
el don de Dios que es”.
Al concluir
su reflexión
en X, el sacerdote de la Diócesis de Almería subrayó que “la pureza de
la Virgen María no es un ideal lejano, sino una llamada siempre actual que nos
restaura”.
“En esta
sociedad saturada de estímulos, sigámosla para redescubrir la plenitud del amor
al que somos llamados desde nuestro bautismo”, alentó.
Por David Ramos
Fuente: ACI Prensa