El Papa León XIV recibió este domingo 1 de junio a los corredores del Giro de Italia en su paso por el Vaticano, destacando su papel como modelo para las nuevas generaciones
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Durante el
encuentro, los ciclistas recibieron un mensaje de bendición y reflexión sobre
la importancia de cuidar cuerpo y espíritu.
En un gesto
lleno de cercanía y simbolismo, el Papa León XIV recibió este domingo 1 de
junio de 2025 por la tarde a los ciclistas que participaron en la última etapa
del Giro de Italia, quienes, durante su paso por la Ciudad del
Vaticano, hicieron una pausa para saludar al Pontífice. La tranquilidad del
recorrido, en contraste con la tensión habitual de la competencia, ofreció un
momento único: una "carrera al revés", en la que la verdadera
victoria consistió en reducir la velocidad y detenerse brevemente para cruzar
miradas con el Papa, quien, con una sonrisa y un gesto de bendición, acompañó a
los ciclistas en su travesía.
La iniciativa
tiene sus raíces en una idea que fue acogida por el difunto Papa Francisco,
quien, en su tiempo, había querido acercar el Giro de Italia a la
espiritualidad de la Ciudad Eterna. Este año, el Papa León XIV revivió la
tradición con entusiasmo, brindando una cálida bienvenida a los ciclistas en un
contexto de gran simbolismo.
“¡Buenos días a
todos! ¡Bienvenidos al Vaticano!”, comenzó la alocución del Pontífice, quien,
desde la Plaza de los Protomártires Romanos (junto a la sacristía de la
Basílica de San Pedro), saludó calurosamente a los corredores que iban pasando
con sus bicicletas. "Es un placer saludarles en esta última etapa del Giro
de Italia. Espero que para cada uno de ustedes sea realmente un día
maravilloso", añadió, destacando no solo la competencia, sino también el
significado más profundo de la cita: un momento simbólico que trasciende los
límites del deporte.
León XIV
aprovechó la ocasión para resaltar la importancia de los ciclistas como modelos
para los jóvenes de todo el mundo. "Sepan que son un modelo para los
jóvenes de todo el mundo. El Giro de Italia se ama profundamente, no solo en
Italia, sino en muchos lugares. El ciclismo es muy importante, como lo es el
deporte en general", acotó el Obispo de Roma, aplaudiendo el espíritu de
sacrificio y camaradería que caracteriza a los deportistas.
Enseguida,
Prevost reflexionó sobre la necesidad de cuidar tanto el cuerpo como el
espíritu, un mensaje que resonó con los ciclistas, que a diario entrenan para
mantener su cuerpo en perfecto estado. “Gracias por todo lo que hacen, son
verdaderos ejemplos. Y espero que, así como cuidan su cuerpo, también el
espíritu sea siempre bendecido. Que estén siempre atentos al ser humano en su
totalidad: cuerpo, mente, corazón y espíritu", expresó, cerrando su
mensaje con una bendición para todos los participantes: "Que Dios los
bendiga", finalizó, agregando unas palabras en inglés.
Sebastián Sansón Ferrari
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News