Con la muerte del Papa Francisco el lunes, la Iglesia Católica ha entrado en un período de luto, que incluirá nueve días de Misas ofrecidas por el descanso de su alma, conocidas como los “Novendiales”
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| Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News. |
Con raíces en
antiguas costumbres cristianas y romanas, los Novendiales son un período de
nueve días consecutivos dedicado al duelo por la muerte de un Papa. Esta
práctica se remonta siglos atrás y refleja la antigua tradición romana de un
rito funerario de nueve días.
Según la ley de
la Iglesia, mientras que el período de luto comienza inmediatamente después de
la muerte del Papa, marcando el inicio oficial de la “sede vacante” o
interregno papal, los Novendiales comenzarán el día del funeral del Papa,
programado para el 26 de abril, y serán seguidos por días consecutivos de Misas
hasta el 4 de mayo.
En los días
previos al funeral, el cuerpo del difunto Papa será velado en la Basílica de
San Pedro, donde los fieles podrán rendirle el último homenaje. El Papa
Francisco será velado desde el miércoles por la mañana hasta el funeral, el
sábado por la mañana.
El funeral:
Una despedida mundial
Entre el cuarto
y el sexto día después de la muerte del Papa, se celebra el funeral papal en la
Basílica de San Pedro o en la Plaza de San Pedro, presidido por el decano del
Colegio Cardenalicio, actualmente el Cardenal Giovanni Battista Re. El
funeral del Papa Francisco tendrá lugar el sábado 26 de abril a
las 10:00 a.m. (hora de Roma).
El funeral
sigue el Ordo
Exsequiarum Romani Pontificis, el texto litúrgico oficial del
Vaticano para los funerales papales, que fue actualizado a petición del Papa
Francisco en 2024. El rostro del difunto Papa, cuyo cuerpo fue colocado en un
sencillo ataúd de madera revestido de zinc, está cubierto con un velo de seda.
A la ceremonia
asisten jefes de estado, líderes religiosos y miles de fieles de todo el mundo.
Al final de la Misa, se canta la tradicional antífona “In Paradisum”,
pidiendo a los ángeles que guíen el alma del Papa al cielo.
“Que los
ángeles te conduzcan al paraíso; a tu llegada, que los mártires te reciban y te
conduzcan a la ciudad santa de Jerusalén. Que las filas de los ángeles te
reciban, y con Lázaro, el pobre, tengas el descanso eterno”.
El Papa
Francisco, según su voluntad personal expresada en su
testamento final, no será enterrado en las grutas vaticanas, sino en la
Basílica de Santa María la Mayor, basílica que visitó más de 100 veces durante
su papado, antes y después de sus viajes internacionales, en devoción a la
Santísima Virgen María.
Los
Novendiales
El período de
nueve días de Misas Novendiales comienza el día del funeral del Papa, de
acuerdo con la constitución apostólica Universi Dominici Gregis.
Cada día, un
cardenal elegido por el difunto Papa preside una Misa de Réquiem en la Basílica
de San Pedro. El rojo es el color litúrgico de las Misas de Novendiales, que
siguen el Ordo Exsequiarum Romani Pontificis (2024).
Aunque las
Misas son abiertas al público, cada día se centra tradicionalmente en un grupo
específico asociado con el Papa. Al día siguiente del funeral, se suele invitar
a los residentes y empleados de la Ciudad del Vaticano. El tercer día, el clero
de la Diócesis de Roma concelebra la Misa, y el séptimo día, se invita a los
miembros de las Iglesias católicas orientales.
La Oficina de
Prensa de la Santa Sede ha confirmado que la Misa prevista para el domingo por
la mañana en la Plaza de San Pedro con motivo del Jubileo
de los Adolescentes, presidida por el Cardenal Pietro Parolin, será la
segunda Misa de Novendiales. Las siguientes Misas tendrán lugar por la tarde
todos los días hasta el 4 de mayo.
Las
congregaciones generales
El período de
duelo no es sólo un tiempo de oración, sino también de preparación. Durante los
Novendiales, el Colegio Cardenalicio se reúne diariamente en congregaciones
generales para debatir los próximos pasos de la Iglesia. Los cardenales menores
de 80 años, con derecho a voto en el próximo cónclave, deben viajar a Roma para
participar en la elección del próximo Papa.
La primera
congregación general puede tener lugar tan sólo dos días después de la muerte
del Papa. En estas reuniones iniciales, los cardenales se centran en los
preparativos del funeral y en fijar la fecha del cónclave.
En la octava
congregación general, las conversaciones se centran en el estado general de la
Iglesia y los principales problemas que enfrenta la Curia Romana. El Vaticano
ha enfatizado que no se mencionan los nombres de los papables —cardenales
considerados candidatos principales para ser elegidos como Papa— durante estas
congregaciones precónclave.
El período de
duelo concluye con el fin de los Novendiales, tras lo cual la Iglesia inicia
formalmente el proceso de selección del próximo sucesor de Pedro. El cónclave
suele comenzar alrededor del decimoquinto día después de la muerte del Papa.
Mientras las
campanas de la Basílica de San Pedro doblan en señal de luto, los católicos de
todo el mundo hacen una pausa para reflexionar sobre la vida y el legado del
Papa Francisco. Durante casi dos semanas, la Iglesia espera el inicio del
cónclave y luego espera un poco más a que la humareda blanca se eleve de nuevo
desde la Capilla Sixtina, anunciando la elección de un nuevo Papa.
Traducido y
adaptado por el equipo de ACI Prensa. Publicado originalmente en CNA.
Courtney
Mares
Fuente: ACI Prensa
