Defender la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural y en todas sus situaciones es el llamado del Arzobispo de Valencia (España), Mons. Enrique Benavent Vidal, en el marco del Día del Niño por Nacer que se celebrará el 25 de marzo
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Imagen referencial. | Crédito: Pixabay. |
Este día
coincide con la Solemnidad de la Anunciación, en la que se conmemora el anuncio
del Ángel a la Virgen María sobre la encarnación del Señor.
En ese marco,
el prelado publicó su carta titulada Defender
la vida es sembrar esperanza, en la que señaló que los cristianos
están llamados “a ser sembradores de esperanza luchando por la vida y por la
dignidad de todas las personas”.
En ese sentido,
invitó a aprovechar el Jubileo 2025 para “sembrar esperanza en el corazón de
los enfermos”, de los jóvenes, de los migrantes, de los exiliados, de los
ancianos, los pobres y las familias “que tienen miedo de acoger una nueva
vida”.
Ello porque “en
nuestro mundo existen muchas personas que, humanamente hablando, no tienen
razones para vivir con esperanza”.
Indicó que “son
aquellas cuya dignidad no es respetada y cuyos derechos son violados: las
víctimas de cualquier atentado contra su vida”, los que sufren la violación de
su integridad; “las víctimas de deportaciones, los que viven en condiciones
infrahumanas de vida, quienes sufren detenciones arbitrarias, las personas
sometidas a la prostitución”.
También están
“los pobres que son víctimas de los egoísmos e injusticias de nuestro sistema
económico, quienes sufren las consecuencias de las guerras, quienes sufren las
consecuencias de la ideología de género, las víctimas de los abusos sexuales,
las mujeres que sufren violencia,…etc.”.
Mons. Benavent
señaló que sólo se podrá “anunciar con credibilidad la esperanza cristiana en
la Vida Eterna, si defendemos la dignidad de la vida humana de todas las
personas”, en todos los momentos y situaciones.
“No es
cristiano defender la vida en el comienzo o el final y justificar, provocar o
desentenderse de los dramas que viven aquellas personas cuya dignidad no es
respetada. Tampoco corresponde a una visión cristiana de la vida considerar el
aborto y la eutanasia como un derecho y justificarlos socialmente”, expresó.
El Arzobispo de
Valencia llamó a crear “unas condiciones sociales y un marco legislativo que
favorezcan la natalidad y creen las condiciones para que las personas puedan
afrontar el final de esta vida con dignidad, de modo que nadie sienta la
tentación de desear la muerte”.
“Una sociedad y
una cultura que lleven a vivir el comienzo y el final de la vida como una
amenaza siembran desesperanza. Solo un mundo que valore, promueva y defienda la
vida humana y su dignidad en todos los momentos y situaciones, desde la
concepción hasta su fin natural vive desde la esperanza”, afirmó.
Por Eduardo
Berdejo
Fuente: ACI Prensa