El Cardenal Kurt Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos ha expresado que un cónclave “no sea una cosa política, sino una oración” y que un Papa “debe ser un hombre de fe” en una reciente entrevista concedida al canal español de YouTube Cónclave Informa.
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| Crédito: Paul Badde (EWTN). Dominio público |
En
este contexto, ha expresado que “un Papa tiene como primera tarea ser fiel a la
voluntad de Dios, porque debe instruir a todo el pueblo cristiano” y, en
consecuencia, “debe ser un ejemplo de buscar la voluntad de Dios”.
Además,
ha enfatizado que “un Papa debe ser un hombre de fe y sobre todo también de los
valores cristianos en el mundo. Especialmente en Europa, que ha perdido muchas,
muchas raíces cristianas de su historia y no augura un buen futuro”.
También
señala que el documento El Obispo de Roma, es “sobre todo un documento de
estudio” que parte de la convicción de que “el primado del Obispo de Roma es un
don del Espíritu Santo que no podemos conservar solamente para nosotros”.
“Está
claro que algunos ven que tenemos necesidad de una cabeza, un primero a todos
los niveles de la Iglesia, al nivel local, regional y universal. Sobre todo
algunos ortodoxos lo ven así. Con los protestantes es muy distinta la
situación”, ha añadido al respecto.
La crisis de la Iglesia Católica y la catequesis
El Cardenal Koch asevera que “la gran crisis de fe que tenemos
en la Iglesia de hoy es también una crisis de la catequesis, porque es muy
importante para vivir la fe en la sociedad de hoy”.
“Si los jóvenes no saben más qué es el cristianismo, qué es la
fe cristiana, no pueden crecer en la fe y luego la dejan atrás. Por esto la
catequesis tiene una primacía primordial en la vida de la iglesia, o debería
tenerla”, ha añadido, antes de subrayar la necesidad de cultivar la relación
personal con Dios:
“Es muy importante que los fieles tengan una relación personal
con Dios. Si no rezan, no tienen un contacto personal con Dios, no pueden
conocer la realidad divina. Porque incluso entre hombres, si una persona habla
solamente de otra, pero no habla con ella, no la puede conocer más”.
Preguntado por las voces que afirman que la Iglesia Católica ha
sufrido un proceso de “protestantización” tras el Concilio Vaticano II, el
Cardenal Koch considera que “el problema fundamental es cómo vemos, cómo leemos
el Concilio Vaticano II, sobre todo los textos, no solamente el Espíritu”.
Así, consideró como “muy importante” seguir la enseñanza de
Benedicto XVI sobre la aplicación de una hermenéutica de la reforma y no de la
ruptura al analizar el Concilio Vaticano II.
La Eucaristía, clave de conversión
Basado en su experiencia en el diálogo ecuménico, y habiendo
sido testigo de numerosas conversiones desde el protestantismo, el Cardenal
Koch subraya que la Eucaristía tiene un papel fundamental en estos
procesos.
“He preguntado a estas personas: ¿Por qué? Y la respuesta
siempre ha sido: Por la Eucaristía. Porque no hemos vivido en la fe protestante
la celebración de la muerte y resurrección de Cristo que está verdaderamente
presente en nuestra vida. Y por esto queremos cambiar y convertirnos en
católicos”, ha narrado.
Este es el motivo por el que anima a “profundizar en la realidad
eucarística también en nuestra Iglesia” ya que “la Eucaristía es fuente y
culmen de la vida de la Iglesia”.
La Virgen María, modelo de la Iglesia
“María es el modelo de la Iglesia. Todo lo que la Sagrada
Escritura dice de la Iglesia, lo ha dicho antes de María. Y de María la Iglesia
puede aprender qué es la Iglesia”, ha explicado el Cardenal Koch.
“Si vemos en la Sagrada Escritura la veneración a María está
presente y si queremos ser fieles a la Sagrada Escritura, no podemos olvidar a
María, sino que debemos ver la realidad principal de la fe mariana. Y esto es
muy, muy importante”, ha continuado.
En un contexto ecuménico, el purpurado añadió que “hoy tenemos
que profundizar en la fe, también en el ecumenismo, que debe ser una realidad
de la fe, porque el fin del ecumenismo es la fe, fe apostólica, que cada nuevo
miembro del cuerpo de Cristo recibe en el bautismo. El ecumenismo tiene que ser
una cosa bautismal. La fe no es sobre todo una iglesia política, eclesial, sino
que debe ser el centro de la vida”.
Por otro lado, ha expresado su deseo de que “la fe permanezca en
la sangre del pueblo español” en una reciente entrevista a Cónclave Informa.
“Sería muy bonito ver que la fe permanece en la sangre del
pueblo español. Espero que sea así”, expresó el Purpurado quien valoró que
España tiene “una historia grande”, pese a lo cual, reflexiono sobre el hecho
de que “cuando se visitan las catedrales, las basílicas, las iglesias, parecen
museos y a veces me pregunto: ¿Dónde están los fieles que puedan rezar? Pero
espero que no sea una realidad extendida y que en las parroquias sea distinto”,
concluyó.
Por Nicolás de
Cárdenas
Fuente: ACI
