Con la mirada de un padre. Así mira el Papa a las numerosas víctimas inocentes que han perdido la capacidad de sonreír a causa de la guerra
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El Papa la dirigió a los participantes en el
Capítulo Genera de los Hermanos de la Instrucción Cristiana de Ploërmel, a
quienes recibió en audiencia: sean una familia, huyan de las habladurías
Con la mirada de un padre. Así mira
el Papa a las numerosas víctimas inocentes que han perdido la capacidad de
sonreír a causa de la guerra. Francisco pidió a los Hermanos de la Instrucción
Cristiana de Ploërmel que adopten esa mirada paternal capaz de servir a un
mundo en el que "la pobreza, el desempleo juvenil y las crisis sociales de
todo tipo hacen estragos".
Ser padres
El Capítulo General del Instituto
Religioso, una realidad al servicio del desarrollo humano integral en varios
países, se celebra en el marco del bicentenario de la fundación por obra del
venerable Jean-Marie de La Mennais y del padre Gabriel Dashaye.
Donde los
otros no van
Por ello, el Pontífice pidió a los
participantes en esta audiencia que sean "padres" al servicio de los
jóvenes en una sociedad en constante cambio, "siempre vueltos a Cristo,
regla suprema de su vida"; los instó a ir donde los otros no van, "a
las periferias", a "los rechazados", "los heridos por la
vida", las "víctimas":
“Que su
presencia sea fuente de esperanza para muchos. Que en su espíritu de
fraternidad y acogida reconozcan otro rostro de la humanidad desfigurada por
las guerras, la indiferencia y el descarte de los más débiles”
Los sueños
destrozados de los niños
El pensamiento del Obispo de Roma
se dirigió a la infancia, a los "sueños rotos" de tantos niños y
jóvenes bajo las bombas: "Que puedan ayudarlos a revivir sus sueños, a
creer en ellos y a realizarlos":
Los niños juegan, incluso bajo las
bombas, en los países en guerra. Cuando vemos fotografías de estos países, hay
niños jugando; pero una cosa que me llama la atención, cuando vienen niños de
Ucrania a Roma que se han trasladado aquí y viven aquí, estos niños no sonríen:
han perdido la sonrisa.
“La guerra
hace eso: que los niños pierdan la sonrisa. Trabajen para que recuperen la
capacidad de sonreír”
“La Iglesia – observó Francisco –
es una familia", es necesario "trabajar en estrecha colaboración con
las diócesis", alejándose del orgullo, la cerrazón, la división y las
habladurías:
No a las
habladurías
Las habladurías son muy malas para
las comunidades religiosas. Una buena resolución para un religioso sería
morderse la lengua cada vez que tenga ganas de chismorrear sobre el otro. Sería
una buena resolución, ¿no?
La mirada de
María
La recomendación del Papa fue a
"no perder la alegría" renovando la consagración del Instituto al
Corazón Inmaculado de María:
Que su
pedagogía se inspire siempre en ella que, con su "sí" total, permitió
que se cumpliera en su persona el designio salvífico de Dios sobre la
humanidad. Que ella los ayude a cultivar el celo de ponerse en camino para
servir, para cultivar la humildad, la confianza en Dios y la alegría de ser
servidores de su ternura y de su misericordia.
Paolo Ondarza – Ciudad del Vaticano
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