Resumen de las Conclusiones del Encuentro de Laicos en Madrid
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| Jesús Úbeda explica las claves del kerigma en el Congreso de Laicos sobre primer anuncio de Conferencia Episcopal |
Kerigma: es ese
primer anuncio del Evangelio que asombra a los hombres y les hace enamorarse de
Jesús o, al menos, les intriga y fascina. Dice que Dios te ama, que se ha hecho
hombre en Cristo, que
murió por ti para salvarte de la muerte y del pecado, y que te da poder del
Espíritu Santo, vida nueva en la tierra y vida eterna en el Cielo.
Cuando el kerigma
se proclama con fuerza, muchos corazones se abren, quieren saber más de
Jesús, preguntan "¿eso como se hace?" (o al menos "¿esto de qué va?")
y los cristianos ya pueden
responder "venid y veréis" e invitar a una comunidad, un
discipulado o una catequesis.
La persona fascinada
por Cristo mediante el kerigma, enamorada por Cristo, quiere saber más de Él:
empieza a seguirle, y si se forma con doctrina, liturgia y ejemplo se convierte
en un discípulo. El fútbol, las teleseries, la política... quizá todo eso le
sigue gustando, pero ahora le parece mucho menos interesante que Cristo y su
obra.
La Iglesia española se quiere
kerigmatizar
Del 16 al 18 de febrero se ha celebrado en Madrid un Encuentro de
Laicos sobre el Primer Anuncio, convocado por Conferencia Episcopal. Cada
obispo español se esforzó por enviar al menos media docena de laicos (y algún
clérigo) al encuentro, y así se juntaron unas 700 personas. La mayoría de estos
laicos venía de ambientes diocesanos de Apostolado Seglar y de Acción Católica,
pero otros llegaban de todo tipo de ambientes eclesiales.
El encuentro
buscaba "kerigmatizarles", es decir, dejar claro que el
kerigma no es una manía de tal o cual movimiento o método de evangelización.
Durante décadas, hubo movimientos eclesiales insistiendo en
evangelizar con el kerigma: Cursillos, el Camino Neocatecumenal y la Renovación
Carismática serían los más extendidos.
En los últimos 15 años en España se difundieron más y más
"métodos" de kerigma: Alpha, Seminarios de Vida en el Espíritu, Effetá y Retiros de
Emaús, en buena parte Proyecto Amor Conyugal... las parroquias que los probaban
notaban que la parroquia empezaba a renovarse y avivar fieles y atraer
alejados.
Ahora, no son sólo los promotores de métodos ni de movimientos los
que insisten que el motor
que empieza a renovarlo todo es el kerigma, sino que lo es la
Conferencia Episcopal (a través de los convocantes, su Comisión de Laicos y su
Comisión de Evangelización): este era un encuentro para "atraerlos y
kerigmatizarlos a todos" (parafraseando un famoso poema), para hacer entender a los católicos
activos que el kerigma es prioritario (y otras muchas cosas no lo
son).
El kerigma no es cosa de "los raritos esos que
evangelizan": el kerigma es la clave para dar vida a toda la Iglesia y hacerla evangelizadora y
audaz.
Tras tres días de encuentros, tres personas prepararon un largo
documento (14 páginas) a partir de lo escuchado en las sesiones, los pasillos y
los grupos pequeños llamados "paradas". Los encargados de la síntesis fueron:
- Un sacerdote,
Jesús Úbeda Moreno, responsable de Primer Anuncio en la diócesis de Getafe,
e implicado en este departamento en Conferencia Episcopal; conoce de cerca la
espiritualidad de Renovación Carismática y de Comunión y Liberación; como párroco del pueblo de San
Martín de la Vega ha visto que los métodos de kerigma avivaban su
parroquia (lea un ejemplo aquí),
acompañando luego a los conversos y creando una intensa comunidad parroquial
fraterna (lo ha podido contar en 2023 en el congreso Transforma, en Alicante, y el Inspira, en
Barcelona).
- Jorge
Botana Lagaron, ligado al mundo educativo y la congregación de
Jesús-María, miembro del Consejo Asesor de Laicos de la Conferencia Episcopal y
de Misión Compartida en la CONFER (la confederación española de congregaciones
religiosas), aporta una visión
desde el ámbito de esas congregaciones;
- Eva
Fernández Mateo, diplomada en enfermería, casada, natural de la
archidiócesis de Santiago de Compostela, reelegida en 2022 presidenta de Acción Católica
General, elegida en 2023 coordinadora internacional de Acción
Católica, participó en el Sínodo de la Sinodalidad en Roma.
Su texto, dicen, "son claves que hemos visto entre todos, a lo largo del
proceso y, en particular, en las paradas". Los tres aseguran que
Conferencia Episcopal, con la Comisión de Laicos y la de Evangelización,
promueve "crear las estructuras adecuadas que permitan potenciar el primer
anuncio y convertirlo, verdaderamente, en el centro de nuestra acción
pastoral".
Con el documento, aseguran, "buscamos proponer, no pautar;
alentar a cumplir con la misión que cada uno ha recibido de su realidad
eclesial, no darnos un itinerario completamente marcado".
Su documento de 14
páginas puede ser largo y un poco farragoso para muchos lectores,
pero tiene muchas ideas
interesantes que marcan por dónde puede ir una Iglesia que no se
desanima y quiere evangelizar.
En ReL seleccionamos para nuestros lectores las 15 ideas más
relevantes:
1 - El kerigma o primer
anuncio es una prioridad
"...interiorizar la importancia de que cada uno de nosotros,
como bautizados, veamos en el primer anuncio una prioridad"
2 - Es Jesús quien nos lo
pide
"Estamos realizando el encargo de nuestro Maestro: “Id, pues,
y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y
del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he
mandado” (Mt 28, 19-20)".
3 - El primer anuncio ayuda
al evangelizador a crecer en santidad
"El primer anuncio no es sólo para el otro, es también para
nosotros mismos. Es el lugar concreto donde Cristo quiere construir mi vida,
donde quiere hacerme suyo. Si nos saltamos eso, nos saltamos a Cristo. En
definitiva, en el primer anuncio nos jugamos nuestra santidad personal".
4 - Requiere fuego del
Espíritu Santo
"Para anunciar a Jesucristo se necesita una fuerte
motivación, aunque ninguna es suficiente “si no arde en los corazones el fuego
del Espíritu. En definitiva, una evangelización con espíritu es una
evangelización con Espíritu Santo, ya que Él es el alma de la Iglesia
evangelizadora” (EG 261)".
5 - Hay que cambiar la
pastoral ordinaria para que haga primer anuncio
"Resulta imprescindible integrar el primer anuncio en la
pastoral ordinaria. Ello exige cambiar mentalidades en lo personal, lo pastoral
y lo estructural".
6 - Hay palabras que los
cristianos maduros deberán conocer
"No hay recetas universalmente válidas ni fórmulas mágicas,
pero sí palabras clave que nos marcan el camino de forma cada vez más clara y
concreta: Espíritu Santo, conversión personal y comunitaria, vida de oración,
llamada, servicio, comunidad, corresponsabilidad, renovación pastoral, madurez
laical, acogida, escucha, discernimiento, acompañamiento, parroquia,
testimonio, alegría, envío, esperanza, para hoy, para todos…".
7 - El kerigma empieza con
los que tenemos más cerca
"El Primer Anuncio empieza en nuestro metro cuadrado más
cercano: familia, compañeros de trabajo, vecinos; todas las personas que pasan
a nuestro lado, sin distinción, ni exclusiones pueden recibir el anuncio y
descubrir el kerigma".
8 - Cada persona tiene su
ritmo para acoger el mensaje
"Cada uno tiene una historia que hay que respetar y acompañar
(personas en búsqueda, con fuertes deseos de verdad, otras quizás marcadas por heridas o
que han crecido en contextos no creyentes) y todos necesitan sus tiempos. Por
ello, como actitudes necesarias a la hora de poner en práctica el primer
anuncio no nos pueden
faltar la alegría, la acogida, la esperanza, la valentía, la gratuidad o la
humildad, y la mirada contemplativa y misericordiosa".
9 - Catequesis más
kerigmática, el kerigma va antes
"Es necesario conectar catequesis con primer anuncio, en un
doble sentido: de un lado, dar un carácter más kerigmático a nuestros procesos
catequéticos; de otro, cambiar la inercia de muchos años de una Iglesia que
pone el énfasis en la administración de los sacramentos, a una Iglesia
evangelizadora, centrada en el primer anuncio, en la que la recepción de los
sacramentos sea una consecuencia de ese primer anuncio y no una rutina
pastoral".
10 - Requiere ardor, fervor y
conversión
"Uno de los desafíos más importantes: cómo hacer para que
cada uno de los bautizados pueda vivir su vocación a la santidad y la misión
con el ardor y el fervor que da el Espíritu Santo. Sin conversión (personal y
comunitaria) no hay conversación que toque los corazones".
11 - Menos prudencia, más
audacia, romper inercias
"La conversión misionera a la que estamos llamados nos exige romper muros, inercias,
costumbres, seguridades, explorar nuevos espacios, promover (en
palabras del Papa Francisco) la cultura del encuentro. También reclama de toda
la comunidad cristiana una buena dosis
de imaginación, creatividad y audacia; nos sobra prudencia y nos falta una
buena dosis de audacia".
12 - Tras el kerigma
ofrecemos acompañamiento
"Si ayudamos a quienes están a nuestro lado a nacer a la fe
pero no les acompañamos, no les integramos en la comunidad, no fomentamos su
formación y no les animamos a ser testigos ellos mismos, estamos dejándolos, en
cierto sentido, huérfanos. Tenemos
métodos, y funcionan. Estamos empezando a crear estructuras y espacios de primer anuncio que
están dando fruto. Pero necesitamos avanzar para dar la importancia que
merecen al acompañamiento y al proceso de discipulado".
[...] Acompañamiento (cercanía), procesos formativos (formación),
presencia en la vida pública (testimonio) han de partir y deben dirigirse a la
misión de anunciar a Jesucristo. [...] El primer anuncio no funciona sin
acompañamiento. Efectivamente, el primer anuncio tenemos que hacerlo nosotros,
pero conduce a la comunidad. Tras el primer anuncio ha de haber un primer
acompañamiento".
13 - Formarse, sí, pero sin
paralizarse
"No podemos
esperar a estar completamente formados para empezar a anunciar.
Siempre seremos discípulos, pero siempre hemos de ser también misioneros".
14 - Lo que ha de ser una
parroquia
"La comunidad –y, especialmente, la parroquia– ha de verse
como espacio necesario para el primer anuncio, como comunidad de acogida y
acompañamiento, como centro de formación y como fuente de envío para la
misión".
15 - Transformarnos en una
Iglesia evangelizadora
"La conversión a la que nos lleva el primer anuncio nos ha de
transformar en una Iglesia
en misión, que sale a las periferias de nuestro mundo, que hace
presente el Reino de Dios en una sociedad
llena de dolor y sufrimiento y necesitada de la esperanza y salvación
que solo Cristo puede ofrecer. Anunciar a Jesucristo es cambiar vidas, porque
Jesucristo nos enseña el arte de vivir".
Pablo J. Ginés
Fuente: Religión en Libertad
