Un bolígrafo especial
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor.
Que pases un feliz día.
Hace unos días, una amiga me regaló un
“bolígrafo marcapáginas”. La verdad es que me pareció muy curioso, al ser un
marcapáginas es plano. Es un cartón prensado por ambos lados y en medio tiene
la carga que contiene la tinta.
El formato del bolígrafo me llamó la atención
por original, pero lo que me cuestionaba es si sabría escribir con él. Estamos
acostumbrados a que los bolígrafos sean más o menos redondos, incluso
cuadrados... ¿Pero plano?
Lo he estrenado y la verdad es que se puede
escribir bien con él. ¿Sabes por qué? Porque lo esencial de un bolígrafo no es
el formato exterior que tiene, sino la tinta. Sin la tinta, no haría su función
que es escribir. Su esencia no es lo exterior, sino lo interior.
Le decía al Señor cómo a veces nos quedamos con
lo exterior de las cosas y no vamos a lo esencial. Nos enfadamos, nos enredamos
con cosas y personas por situaciones que no llevan a nada…Nuestra mirada se
queda en lo que vemos y no sabemos trascender y ver más allá.
Sin embargo, todo cambia cuando, estando con el
Señor en la oración, le exponemos lo que tenemos en el corazón. Él nos regala
una mirada nueva a nuestra realidad y coloca cada cosa en su sitio. Poco a
poco, vas descubriendo cómo la oración te va transformando, porque donde tú no
puedes, Él sí puede y lo hace. Para ello, el Señor solo necesita que le dejes.
Él necesita que seas un cartón dócil para portar la tinta que es Él.
Porque en nuestra vida nos puede faltar todo,
pero lo único de lo que no podemos prescindir es de Cristo. Si Él no está, no
nos entendemos y nuestra vida carece de sentido pleno. Nos costará vivir, tener
ilusión o ser felices. Cuando tienes a Cristo en tu vida, todo cobra color.
¿Y qué hacer para tener a Cristo en tu vida?
Quererle tener. Esto es lo que tenemos que hacer: acogerle y cuidarle en
nosotros. Porque es un Huésped al que, si le dejas entrar, ya no se va.
Hoy el reto del amor es ir a una Eucaristía y
pedirle a Jesús que le veas actuar en tu vida. Porque Él está, solo necesitas
descubrirlo.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
25 febrero 2024
Fuente:
Dominicas de Lerma
