El Santo Padre ha pedido hablar, jugar y reír con los niños en este 6 de enero: "Ellos también nos hablan de Jesús con su asombro y su sana curiosidad"
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| Vatican Media. Dominio público |
El Santo
Padre se ha asomado a la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico
Vaticano y ha pedido a los fieles detenerse en la escena de los Reyes Magos
ante el Niño Jesús: “Esos
sabios reconocen la presencia de Dios en un simple Niño: no en un príncipe ni
en un noble, sino en un niño de pobres, y se postran ante Él, adorándolo”.
“La estrella les ha conducido hasta allí, ante
un Niño; y ellos, en sus ojos pequeños e inocentes, captan la luz del Creador
del universo, a cuya búsqueda han dedicado su existencia. En esos frágiles miembros reconocen al Señor
de la vida, se detienen a contemplarlo y parten nuevamente como hombres nuevos”,
ha afirmado el Papa en el Ángelus de este sábado, 6 de enero.
Esta
experiencia, que tan importante fue para los Reyes Magos, también es decisiva
para todos: “En el Niño Jesús, vemos a Dios hecho hombre. Por eso, contemplémosle, maravillémonos de su
humildad. Contemplar a Jesús, estar ante Él, adorarlo en la Eucaristía: no es
perder el tiempo, sino darle sentido al tiempo; es encontrar el
rumbo de la vida en la sencillez de un silencio que alimenta el corazón. Pongámonos también nosotros ante el Niño,
detengámonos ante el pesebre”.
Y también,
otros protagonistas en estas Navidades son los niños y el Papa ha pedido
encontrar tiempo “para mirarlos”: “También nos hablan de Jesús, con su confianza,
su inmediatez, su asombro, su sana curiosidad, su capacidad de llorar y reír
espontáneamente, de soñar”.
“Detengámonos, pues, a hablar, jugar y reír con
nuestros hijos; ¡con
paciencia, como saben hacerlo los abuelos! Escuchemos lo
que nos dicen y lo que Dios nos dice a través de ellos. Si nos ponemos delante del Niño Jesús y en
compañía de los niños, aprenderemos a asombrarnos y partiremos más sencillos y
mejores, como los Reyes Magos. Y sabremos tener miradas nuevas y creativas ante
los problemas del mundo”, ha subrayado Francisco.
Por SANTIAGO
TEDESCHI PRADES
Fuente: ECCLESIA
