Varios obispos españoles se han manifestado públicamente contra una posible ley de amnistía para poder formar Gobierno en España.
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| Foto: Adrián Quiroga. Dominio público |
«La doctrina sobre la secesión unilateral es
clara. No es aceptable desde el punto de vista de la doctrina social
de la Iglesia una secesión unilateral. Ese es el principio ético, de moral
social, que hay que tener en cuenta a la hora de juzgar este asunto», dijo
el lunes el cardenal Rouco Varela en declaraciones a los
medios de comunicación, al hilo de la controversia sobre la amnistía a los
políticos independentistas que defiende el presidente Pedro Sánchez para
formar Gobierno.
No ha sido el único obispo en
manifestarse en este sentido durante estos días. También Luis Argüello,
arzobispo de Valladolid, afirmó en la red social X que «la
amnistía podría ser valiosa si fuera recíproca y los amnistiados renunciaran a
un proceso ilegal y unilateral», o «si fuera fruto de un acuerdo con mayoría
cualificada y si no amparase la violencia contra las personas». En cambio,
«si no es así, amenaza la convivencia a la que dice servir»,
dice el que fuera secretario general de la CEE.
En esta línea, el arzobispo de
Oviedo, Jesús Sanz, ha declarado en la misma red
social que «la amnistía no es un borrón con cuenta
nueva», y se ha opuesto a que «los que delinquieron grave y
violentamente contra la convivencia destruyendo un Estado de derecho determinen
con su moneda de cambio el futuro de un pueblo».
Uno de los últimos prelados en
sumarse a esta protesta han sido el obispo de Orihuela-Alicante, José
Ignacio Munilla, quien en su programa de Radio María ha
criticado que el presidente Pedro Sánchez impulse «como condición para ser
investido», una ley de amnistía «para que determinados delitos
sean borrados». «Es profundamente inmoral que unos políticos amnistíen a
otros políticos a cambio de recibir sus votos para seguir gobernando», ha
añadido, «porque supone poner por encima de todo la búsqueda del poder
como el valor máximo», un «ansia de poder» que «llega a eliminar nuestros
valores y nuestros ideales».
En opinión de
Munilla, una ley de amnistía «es mucho más que un indulto»,
ya que «el indulto es perdonar al pecador, pero la amnistía es olvidar que
existió el pecado. Es como decir que no existió la violación de la ley, pero sí
existió», de ahí que «no es legítimo asumir todos los medios, incluidos medios
inmorales, para poder mantenerse en el poder».
Por su parte, el obispo de Huelva,
Santiago Gómez Sierra, ha criticado en una carta publicada en la web de su
diócesis que «resulta moralmente cuestionable que cada una de las
nacionalidades o pueblos que históricamente integran un Estado pretendan
unilateralmente una configuración política de la propia realidad como Estado, y
reclamen la independencia en virtud de su sola voluntad».
Por contra, Gómez Sierra ha
recordado que «la doctrina social de la Iglesia reconoce un derecho real y
originario de autodeterminación política en el caso de una colonización o de
una invasión injusta, pero no en el de una secesión». Por este motivo, al ser
España «el fruto de largos procesos históricos que no pueden ser ignorados ni
distorsionados o falsificados al servicio de intereses particulares», un
contexto político como el actual que «pone en peligro la
convivencia de los españoles, negando unilateralmente la soberanía de España,
es peligroso».
Juan
Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Fuente:
Alfa y Omega
