Francisco viajará a la ciudad francesa los días 22 y 23 de septiembre para clausurar la tercera edición de los "Encuentros Mediterráneos"
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Macron y el Papa Francisco en una audiencia en el Vaticano. Dominio público |
Retos
como la pobreza y los inmigrantes
El
evento reúne a 120 jóvenes de todos los credos y a
unos 70 obispos católicos de 30 países del Mediterráneo, es
un festival cultural abierto a todos y un gran “pueblo” de comunidades,
asociaciones solidarias o culturales y movimientos mediterráneos comprometidos
con la ecología y el diálogo.
Esta
cita tiene como objetivo analizar los retos de la región mediterránea,
entre los que se encuentran: la pobreza extrema, conflictos, diversidad
religiosa, cuestiones medioambientales o la situación de los inmigrantes.
En representación de la Conferencia Episcopal Española (CEE) participan el presidente de la CEE, Card. Juan José Omella, arzobispo de Barcelona; y los obispos de Málaga, Mons. Jesús Catalá; y de Cádiz y Ceuta, Mons. Rafael Zornoza.
Critican la decisión de Macron
El
presidente francés, Emmanuel Macron, que mantendrá un encuentro oficial a las
11:30 del sábado con Francisco en el Palais du Pharo, ha
anunciado su asistencia a la multitudinaria misa del papa prevista en
Marsella el 23 de septiembre. Se celebrará en el Estadio
Vélodrome a las 16:15h y se prevé que asistirán unas 60.000
personas. Francisco es el primer Papa que visita Marsella en 5 siglos.
La
iniciativa del mandatario ha despertado críticas desde la izquierda francesa en plena polémica en Francia sobre la prohibición de la
abaya, el atuendo tradicional portado por las musulmanas, según el diario
francés Rfi.
El
periódico galo Le
Monde, por su parte, ha calificado la decisión de Macrón como de un
presidente que está "al lado de los católicos". Y es que, además de
defender su asistencia a la eucaristía, se da la circunstancia que el
jefe de Estado francés ha anunciado una colecta para restaurar miles de
edificios religiosos en peligro al visitar las iglesias de
los pueblos de Semur-en-Auxois y Bussy-Rabutin, en la Côte-d'Or. Macron
traza así unas medidas de movilización nacional a favor del patrimonio
religioso.
En Francia hay unos 100.000 edificios religiosos, incluyendo unos 50.000, en su mayoría católicos, donde todavía se practica el culto. Y 10.500 están clasificados o registrados como monumentos históricos. Sin embargo unos 2.500 a 5.000 edificios de algunas localidades corren el riesgo de abandono, venta o destrucción para 2030.
No irá como católico
Estas
dos decisiones de Macron podría interpretarse como un intento de enviar un
mensaje a los católicos, señala Le Monde. El jefe de Estado francés tuvo que
explicar su decisión de asistir a la misa que Francisco celebrará en Marsella: "Considero
que es a mí a quien corresponde ir. No iré como católico, iré como Presidente
de la República, que es efectivamente laica", declaró durante
su visita a Semur-en-Auxois. "Yo mismo no practicaré ninguna religión
durante esta misa", añadió.
La separación entre la Iglesia y
Estado no excluye que se mantengan relaciones con "todos los cultos",
indicó la presidencia, precisando que Macron no participará en la
"eucaristía" y subrayando que se trata de un acontecimiento
"popular" y "festivo".
"El Estado
es neutral. Los servicios públicos son neutrales, y también
estamos protegiendo las escuelas, como reiteramos al comienzo del nuevo curso
escolar", dijo Macron, en referencia a la prohibición del atuendo de las
mujeres musulmanas la abaya en las escuelas.
"Macron
se burla del laicismo"
Sin
embargo, estas explicaciones no han sido suficientes para calmar las críticas
de la izquierda. "No, señor presidente, no le corresponde ir a la
misa del Papa", replicó el líder de La France insoumise, Jean-Luc
Mélenchon, en la red X. "Dale la bienvenida a la llegada e incluso a la
salida: sí, por supuesto. Pero el Estado laico no reconoce ni subvenciona
ninguna religión".
Macron
"se burla del laicismo y pisotea sus principios, la separación de Iglesia
y Estado y la neutralidad del Estado respecto a las religiones", escribió
el miércoles el diputado izquierdista Bastien Lachaud, en la red social
X.
“No
corresponde necesariamente al Presidente de la República asistir a misa"
en una "república laica", reaccionó el jueves el dirigente comunista
Fabien Roussel.
M. S.
Fuente: ReligiónConfidencial