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| Papa Francisco y los nuevos embajadores provenientes de América, Europa, Asia y África (VATICAN MEDIA Divisione Foto) |
La diplomacia y el bienestar de hombres y mujeres de los cinco
continentes es el tema central del discurso del Papa a los nuevos embajadores
de Belice, Bahamas, Tailandia, Noruega, Mongolia, Níger, Uganda y Sudán.
Francisco habló de dignidad y derechos humanos, de paz duradera y de cuidado de
la casa común.
"Al
asumir sus nuevas responsabilidades, deseo ante todo reconocer la multiplicidad
de formas en que sus naciones contribuyen al bien común no sólo de sus propios
ciudadanos, sino de toda la familia humana". Estas son las palabras del
Papa con ocasión de la presentación, esta mañana, de las Cartas Credenciales de
los Embajadores de Belice, Bahamas, Tailandia, Noruega, Mongolia, Níger, Uganda
y Sudán. Lo que une a todos ellos, dice el Papa, es "la preocupación por
construir la comunidad internacional, como lo demuestra su participación en las
diversas organizaciones e instituciones internacionales que son una expresión
práctica de la necesidad de solidaridad y cooperación entre los pueblos".
El bien común
Francisco
habla de una "tarea vital y colectiva" al destacar el objetivo de la
diplomacia:
La
acción concertada de toda la familia de naciones y la labor de la diplomacia
son más necesarias que nunca para tratar de salvaguardar y promover el
bienestar de los hombres y mujeres de todo el mundo, especialmente en nuestros
días, marcados por los problemas persistentes de la crisis sanitaria mundial y
los conflictos violentos en curso en todo el mundo. Sin ellos no es posible
proteger la dignidad y los derechos humanos de todos, promover la justicia, la
reconciliación y el diálogo en aras de una paz duradera, y cuidar nuestra casa
común como un precioso regalo para nosotros mismos y para las generaciones
futuras.
Violación del
Derecho internacional
En
el discurso del Papa vuelve a utilizar la expresión "tercera guerra
mundial en pedazos" para describir lo que está ocurriendo en todo el mundo
y pide "una mayor sensibilidad política ante el aumento de las violaciones
del derecho internacional". El Papa advierte cómo "los conflictos
prolongados corren el riesgo de generar habituación en la conciencia
pública" y pide a todos que "muestren una mayor vigilancia y
respondan a la llamada a ser constructores de paz en nuestro tiempo".
Un patrimonio
mundial de cultura y valores
"Al
afrontar tales desafíos -dice el Papa Francisco-, cada una de sus naciones,
antiguas o jóvenes, puede recurrir a un vasto patrimonio de tesoros históricos,
intelectuales, tecnológicos, artísticos y culturales, que son aportaciones
únicas y distintivas de cada pueblos. Francisco rindió "homenaje al
ingenio de quienes ustedes representan, que seguramente dejará un legado de
bien para el futuro", y explicó:
"Veo
sus recursos nacionales no sólo como habilidades y competencias que hay que
celebrar y cultivar, ni simplemente como altos niveles de los que estar
justamente orgullosos; su ingenio y talento son también dones que pueden
ponerse al servicio del mundo entero, tanto en contextos bilaterales como multilaterales,
para la mejora de la humanidad."
Derechos humanos
fundamentales
Al
ofrecer generosamente sus recursos materiales, humanos, morales y
espirituales", añade, "los países responden a una vocación noble y
esencial:
Sólo
si nos esforzamos por abordar los problemas de la humanidad de forma cada vez
más integrada y solidaria podremos encontrar soluciones. Y no sólo a los
mencionados anteriormente. También hay que llamar la atención sobre otras
situaciones generalizadas que afectan a los derechos humanos fundamentales: la
falta de acceso universal al agua potable, la alimentación o la atención
sanitaria básica; la necesidad de garantizar la educación a todos aquellos que
con demasiada frecuencia se ven excluidos de ella; así como la oportunidad de
un trabajo digno para todos.
Los débiles
El
pensamiento del Papa se dirige en particular a los más débiles: "Pienso
también en los enfermos, los discapacitados, los jóvenes -especialmente las
niñas- que no tienen suficientes oportunidades para realizar su potencial; así
como en los que proceden de entornos empobrecidos y corren el riesgo de ser
dejados atrás, olvidados o incluso deliberadamente excluidos de la plena
participación en sus comunidades.
Rincones oscuros
De
nuevo a los diplomáticos, Francisco les recuerda que su papel, "a través
de la conciencia constante de la condición de los que están en los márgenes de
la sociedad", puede contribuir "a arrojar luz sobre los rincones más
oscuros de nuestro mundo, a traer al centro a los que están en la periferia y a
dar voz a los que no la tienen o han sido silenciados". El estímulo es
preciso: "Espero que en el ejercicio de sus altas funciones sean capaces
de buscar, tanto aquí en Roma como en otros lugares, formas nuevas y creativas
de promover la solidaridad y la amistad social, especialmente con los hermanos
y hermanas más vulnerables".
Colaboración y
apoyo
Por
su parte, el Pontífice asegura "la colaboración y el apoyo de la
Secretaría de Estado y de los Dicasterios y Oficinas de la Curia Romana":
"Sobre la base de las numerosas iniciativas existentes y de los ámbitos de
interés común, confío en que las relaciones positivas y cordiales entre sus
países y la Santa Sede seguirán desarrollándose y dando frutos".
Fausta
Speranza - Ciudad del Vaticano
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