LO DE “NO PODÉIS AMAR A DIOS Y A LAS RIQUEZAS” ¿ES UNA EXAGERACIÓN? MUCHOS PIENSAN QUE SI ¿Y TU?
Lo más
importante el AMOR A DIOS y a los DEMÁS. Pero hay algo que se opone a ese amor:
LAS COSAS DEL MUNDO: el DINERO, el PLACER, el poder, los honores o vanidades.
Dentro de un orden son buenas, buenísimas, pero pierden todo su valor si nos
llenan el alma de tal modo que NO DEJAN HUECO para Dios y los demás. Incluso se
oponen por el pecado a ese amor a Dios y a los demás.
P. EVARISTO DE VICENTE