Un sacerdote nigeriano que pasó más de un mes secuestrado, a principios de este año, hizo un llamado a la comunidad internacional para que ayude al pueblo de Kaduna, en Nigeria, debido a los altos niveles de inseguridad.
| P. Bako Francis Awesuh. Crédito: Ayuda a la Iglesia necesitada |
“Por tanto, pido a la comunidad internacional que venga a
rescatarnos”, fue el pedido del P. Awesuh.
En un informe de septiembre de 2021, la Sociedad
Internacional para las Libertades Civiles y el Estado de Derecho (Intersociety)
clasificó a Kaduna como uno de los estados menos seguros de Nigeria.
Los miembros de Intersociety dijeron en el informe que
al menos 608 personas en el estado de Kaduna han perdido la vida en lo que se
ha descrito como “carnicerías cristianas” perpetradas por bandidos fulani en
los primeros nueve meses del año.
El informe también indicó que 4.400 cristianos en
Nigeria han sido asesinados, mientras que al menos 20 sacerdotes y pastores han
sido asesinados o secuestrados en la nación de África Occidental.
El sacerdote fue secuestrado junto a un grupo de
feligreses alrededor de las 11 de la noche del 16 de mayo de 2021.
El presbítero agradeció a Dios por su libertad
diciendo: “Para mayor gloria del nombre de Dios, fuimos liberados y salimos
vivos. Escapé por poco de la muerte. Sé de tantos sacerdotes secuestrados antes
y después de mí que fueron asesinados incluso después de que se pagó un
rescate”.
El P. Awesuh, cuya ubicación actual permanece sin
revelar por razones de seguridad, dijo que ha recibido asesoramiento.
“El amor que recibí y experimenté de mi familia,
amigos y especialmente de la Iglesia, fue enorme”, concluyó.
Fuente: ACI