Lo que más conviene
Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Sor Amada y yo
salimos a recoger la ropa con bastante tranquilidad porque, aunque el cielo
estaba cubierto de nubarrones, todos los aparatos aseguraban que no llovería
hasta las 8… ¡¡y faltaban cuatro horas!!
Pero, nada más
poner un pie en el tendedero, comenzaron a caer algunas gotas, presagiando la
tormenta que se nos venía encima.
-¡¡A la
Virgen!! ¡¡Hay que pedirle a la Virgen que pare la lluvia!!
Y se puso a
rezar un avemaría en voz alta, jalonado todo él con mis “corre, corre”…
Pero la
tormenta no se detuvo, sino que cada vez iba lloviendo más fuerte… ¡¡y la mitad
de la ropa aún en las cuerdas!! Justo entonces… aparecieron dos hermanas, cada
una por un sitio diferente. Al ver la lluvia, se habían acordado de la ropa, ¡y
venían a ayudarnos!
Entre todas
cogimos lo que quedaba y, en cuanto metimos el último cubo en el lavadero…
¡¡comenzó a diluviar que aquello parecía el monzón!!
-¡Ha sido la
Virgen! ¡Nos hemos salvado por los pelos! -comentó, risueña, sor Amada.
Ciertamente,
llegamos a tardar un segundo más, ¡¡y nos pilla de lleno!!
Lo curioso es
que la Virgen no detuvo la tormenta, como le pedíamos, ¡¡sino que nos envió dos
ángeles!! No se me había ocurrido pedir algo así, pero salimos ganando, ¡pues
terminamos mucho antes!
No dejo de orar
pensando que la Virgen es realmente Madre y, como todas las madres, siempre
busca lo mejor para sus hijos. Y, aunque le pidamos cosas muy buenas, ella es
capaz de diseñar planes mucho mejores, ¡¡con esa creatividad tan maternal que
busca sorprender siempre más!!
Por eso, este
mes de Octubre he descubierto en el rosario una forma de orar que me gusta
mucho. Simplemente pongo en manos de la Virgen una intención, pero no le digo
cómo resolverla, ni le doy ideas: sé que Ella va a buscar en todo momento lo
mejor.
Hoy el reto del
amor es rezar un misterio del rosario. Te invito a ofrecerlo por una persona a
la que quieras. Puede ser que no sepas qué es lo que más está necesitando en
este momento, ¡pero la Virgen sí! Así pues, simplemente di su nombre, y deja
que nuestra Madre se encargue del resto. Con tu oración, estarás poniendo a esa
persona en manos de María, ¡¡y esas son muy buenas manos!! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
Fuente:
Dominicas de Lerma