El Observatorio para la Libertad Religiosa (OLRC) ha publicado su informe anual sobre los ataques a la libertad religiosa en España durante el 2020, un año realmente extraño debido a la pandemia, el confinamiento, los toques de queda y todas las restricciones relacionadas con el coronavirus.
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| Policías interrumpen la misa del domingo de Resurrección en Madrid, donde el párroco celebraba en el patio para que los vecinos escucharan desde los balcones |
Sin embargo, la particularidad del año 2020
impide poder hacer una comparativa eficaz con respecto a otros años. Los
datos son sacados de la prensa y de las denuncias que llegan al Observatorio
por lo que el recuento no es totalmente exhaustivo y posiblemente haya más
casos que los detectados.
Una
de las mayores fuentes de ataques, particularmente contra los católicos, años
atrás ha sido el proveniente
de las feministas radicales durante el 8-M. El pasado año debido a la
llegada del coronavirus, el miedo que ya se palpaba y algunas restricciones
provocaron que las marchas fueran mucho menos numerosas y con ello que los
ataques, principalmente pintadas, también lo fueran, aunque sí que se
produjeron varios episodios.
En
el lado contrario se encuentran las restricciones impuestas contra el Covid-19 como fuente
de muchos de los ataques que la libertad religiosa ha sufrido en 2020, y que
han alimentado enormemente la estadística del Observatorio. Se trata
principalmente de dos vías: en primer lugar la prohibición del culto e incluso la interrupción de varias misas
durante el confinamiento. El ejemplo más claro fue el de la catedral
de Granada en Semana Santa, con el arzobispo allí presente. Y en segundo lugar
la discriminación y las decisiones arbitrarias de las autoridades de gran parte
de España a la hora de establecer
los aforos en los lugares de culto, lo que provocó las quejas y denuncias de obispos, cardenales y distintas asociaciones católicas.
De
este modo, María García, presidente del OLRC, asegura que teniendo en cuenta
estas circunstancias los ataques a la libertad religiosa han aumentado un 37% con respecto a 2019, cuando se
produjeron 175 casos.
“Después
de varios años de incremento en cuanto al número de ataques, el año pasado
constatamos un leve descenso. Sin embargo, hemos comprobado como en el año 2020, a pesar del confinamiento
y la reducción de la actividad social y política, los casos han aumentado
considerablemente”, explica García.
Este
aumento está relacionado con las medidas Covid pues desde el Observatorio
destacan como 45 de los
casos que han detectado y que representan el 19% del total están vinculados a
estas políticas como la supresión de actos religiosos o el límite
excesivo de reducción del aforo en iglesias y otros tipos de templos.
“En cuanto a los ataques a lugares
de culto, nos encontramos ante el primer año donde podemos hablar de una
disminución real (de 55 a 34 casos), desde que se comenzaron a recopilar
datos por parte de nuestra entidad”, asegura María García. Los meses de
confinamiento y de toques de queda, más las limitaciones que hubo el 8-M
explicarían ese descenso.
Entre
los casos más graves de ataques a templos o símbolos se encuentran los intentos de incendio. En
2020, el Observatorio detectó
tres en mezquitas y oratorios musulmanes, uno en la iglesia de La Felguera,
donde cuatro mujeres profanaron el altar y lo prendieron fuego, y en un crucero
en Áviles que igualmente fue quemado.
En
2019, el Gatestone
Institute detectó cinco intentos de incendio sólo
en lugares cristianos, mientras que el Observatorio para la Libertad
Religiosa detectó tres en 2018.
En cuanto a
profanaciones de iglesias o capillas el Observatorio detectó en 2020 hasta
siete casos (Valencia,
Carrión de los Céspedes (Sevilla), La Felguera, Santiago de Compostela, Planes
(Alicante), Madrid y El Ejido).
Lo
que se dispara, alertan en el informe, son los casos de laicismo beligerante o
marginación de la religión del ámbito público (de 73 a 121 casos), ya sea desde
el ámbito político o la prensa, donde había agrias críticas, ataques y también
graves insultos contra la Iglesia y sus representantes. “La libertad religiosa es un
derecho fundamental. Pero parece que algunos políticos han aprovechado la
pandemia para intentar coartarla”, expone García.
Por
tipología de ataques, se distribuyen de la siguiente manera:
-2 casos de violencia contra los
creyentes, de nuevo, exclusivamente contra católicos. Uno de ellos fue
el apedreamiento de los costaleros de una cofradía, y el otro el apuñalamiento
de un sacerdote en Alcorcón por parte de un joven con problemas mentales.
-34 ataques a lugares de culto:
30 contra cristianos, 3 contra musulmanes y 1 contra judíos.
-13 vejaciones a creyentes: todos
contra cristianos, a excepción de 1 contra musulmanes y 1 contra los creyentes
de todas las confesiones.
- 70 escarnios a la religión:
57 contra cristianos (católicos en su mayoría), 5 contra judíos, 1 contra
musulmanes y 7 contra todas las religiones.
-121 casos de laicismo
beligerante (marginación
de la religión del ámbito público): donde más del 55% de los ataques se
concentraron exclusivamente contra los católicos y hasta un 33% contra todas
las confesiones por igual.
Los cristianos, los más atacados
Una
vez más, los cristianos
son los más atacados, con 174 casos (el 66% de los ataques). Es decir,
uno de cada tres ataques está dirigido contra ellos (158 contra católicos, 6
contra evangélicos y 10 contra cristianos de cualquier confesión). Además, 12
casos se dirigieron contra musulmanes y 6 contra judíos, mientras que 48 de los
ataques fueron contra todas las confesiones, al imponer un laicismo beligerante
que intenta eliminar la religión del ámbito público.
Cataluña, con 35 casos,
es la comunidad autónoma que concentra mayor número de ataques, seguida de Madrid,
con 26, y Andalucía con 23. Por otra parte, uno de cada tres casos es de ámbito
nacional (el 33,3% de los ataques contra la Libertad Religiosa de todo el
2020).
El gobierno ataca la
libertad religiosa
Los
partidos que gobiernan la nación son los que aglutinan más ataques, con el PSOE
a la cabeza (43 casos), seguido por Podemos con 23 e Izquierda Unida, con 17.
“El laicismo radical que abanderan muchos de estos partidos no deja de traer
constantes ataques a la Libertad Religiosa en hemiciclos y casas
consistoriales, donde se pretende convertir la aconfesionalidad consagrada en
nuestra Constitución, en una marginación de la religión en el espacio público”,
destaca García.
