¿De qué madera estás hecho?
Hola,
buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Estos días me
estoy iniciando en la talla de madera con navaja. Siempre me ha llamado la
atención esta técnica, pienso que da mucha cabida a la creatividad.
El sábado cogí
en mis manos el libro que guía paso a paso y un palo de la huerta. Lo llevé al
recreo y empecé pensando que sería muy sencillo, pero no…el palo se desmenuzaba
en mis manos al paso de la navaja; estaba tan seco que no se podía trabajar y
terminé barriendo la sala de las virutas que habían salido disparadas.
Ahí me di
cuenta de que la madera es importante, que no sirve cualquier palo que me
encuentre. Tengo que aprender qué tipo es y el proceso de secado en el que está
o necesita. Es importante ver el material antes que mis deseos de hacer algo.
Pero, ¿sabes?
Eso no pasa con el Señor, tú y yo, todos estamos ¡hechos de buena madera! Seas
alto, bajo, niño, mayor… tienes buena madera y a esa madera se le llama Amor.
El Señor te ha creado por Amor y es desde ese amor donde tu vida tomará una
forma única y maravillosa. Puede que a veces sientas que te haces virutas, que
te resquebrajas o que te haces duro para que no se pueda descubrir lo que hay
en ti y así no te hagan daño.
Cuántas veces
quieres cambiar y no puedes, quieres hacer algo diferente y no sabes… el poder
transformador de “tu madera” no esta en ti. La verdadera transformación se dará
no por tu esfuerzo sino porque te dejes amar por Cristo. En Cristo lo tienes
todo, solo tienes que descansar en Él y dejarte hacer. Solo tienes que acoger
Su amor y dejarte hacer, y así podrás dar ese amor que has recibido.
El orden para
que el Señor pueda hacer obras grandes en ti, no está en hazañas; está en que
eres amado por el Señor, en que sepas que eres amado, dejarte amar acogiendo
ese Amor y desde ahí… amar a los demás.
Hoy el reto del
amor es acojas el amor de Cristo, que no hagas nada, salvo dejarte amar por Él.
Mírate desde Sus ojos y sonríe. Di buenos días sonriendo a cinco desconocidos.
Sonrisa que se sabe amada y que transmite lo que tiene.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
Fuente:
Dominicas de Lerma
