Según este informe entre 2018 y 2020 “no se respetó este derecho fundamental en 62 de los 196 países del mundo”
La Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada presentó su
informe de Libertad Religiosa (RFR por sus siglas en inglés) en el que muestra
que en 1 de cada 3 países “se viola gravemente la libertad religiosa”. Los
principales actores de estas violaciones de derechos son gobiernos
autoritarios, grupos de extremistas islámicos y mediante nacionalismos étnicos
religiosos, además, en 30 países murieron personas en ataques con transfondo
religioso.
El RFR es un informe, que se ha presentado hoy 20 de abril de
manera simultánea en todo el mundo, en el que se verifica el estado de la
libertad religiosa país por país.
Según este informe entre 2018 y 2020 “no se respetó este derecho
fundamental en 62 de los 196 países del mundo”. Desde Ayuda a la Iglesia Necesitada
precisan que en 26 de estos países las personas sufren persecución y en el 95%
de ellos, la situación se ha agravado aún más durante el período que se
examina.
De los 9 países aparecen en esta categoría por primera vez, 7
están en África (Burkina Faso, Camerún, Chad, Comoras, República Democrática
del Congo, Malí y Mozambique) y 2 en Asia (Malasia y Sri Lanka).
En total, actualmente unos 5.200 millones de personas, es decir,
alrededor del 67% de la población mundial, viven en países donde se producen
graves violaciones de la libertad religiosa, entre ellos los países más
poblados del planeta: China, India y Pakistán.
Esta investigación también aborda el profundo impacto de la
pandemia de la COVID-19 en el derecho a la libertad religiosa. Ante la magnitud
de la emergencia, los gobiernos han considerado necesario imponer medidas
extraordinarias, aplicando en algunos casos limitaciones desproporcionadas al
culto religioso en comparación con otras actividades seculares.
En algunos países como Pakistán o India, se ha negado ayuda
humanitaria a las minorías religiosas y a través de las redes sociales se
utilizó la pandemia como pretexto para estigmatizar a ciertos grupos religiosos
por ser supuestamente los causantes o propagadores de la pandemia.
Gobiernos autoritarios y "persecución educada"
El informe revela que la persecución religiosa por parte de
gobiernos autoritarios se ha intensificado a través de una apología en favor de
una supremacía étnica y religiosa. Ésta práctica suele llevarse a cabo en países
asiáticos de mayoría hinduista y budista que presionan a las minorías
reduciendo a sus miembros a ciudadanos de segunda clase. Aunque el caso más
claro se da en la India, también se aplican políticas similares en Nepal, Sri
Lanka y Myanmar.
Según el informe, en Occidente ha habido un aumento de la
"persecución educada", un término acuñado por el Papa Francisco para
describir cómo las nuevas normas y valores culturales entran en profundo
conflicto con los derechos de libertad de conciencia individuales y marginan a
la religión "a los recintos cerrados de iglesias, sinagogas o
mezquitas”.
Radicalización de África
Entre las principales conclusiones del informe se extrae la
radicalización del continente africano, especialmente en el África Subsahariana
y Oriental, donde se ha producido un dramático aumento de la presencia de
grupos yihadistas. De hecho, las violaciones de la libertad religiosa, entre
las que se incluye la persecución extrema y los asesinatos en masa, se producen
actualmente en el 42% de todos los países de ese continente. Algo que se
muestra de manera clara son los recientes ataques que se han perpetrado en
Burkina Faso y Mozambique.
Entre el año 2018 y el 2020 se ha dado un aumento de redes
islamistas transnacionales que se extienden desde Mali hasta Mozambique en el
África subsahariana, pasando por las Comoras en el Océano Índico y las
Filipinas en el Mar de China Meridional, con el objetivo de crear un llamado
"califato transcontinental”.
En total se regisraron violaciones de este derecho en 23 de los 34
países de África, y en 12 de ellos la persecución llegó a "niveles
extremos".
Tecnología contra la libertad religiosa
El Informe evidencia una nueva tendencia en el abuso de la
tecnología digital, las redes cibernéticas, la vigilancia masiva basada en la
inteligencia artificial (IA) y la tecnología de reconocimiento facial para
aumentar el control y la discriminación en algunas de las naciones con el peor
historial de libertad religiosa. Algo especialmente utilizado en China, donde
el Partido Comunista Chino, han estado oprimiendo grupos religiosos con la
ayuda de 626 millones de cámaras de vigilancia con IA y escáneres de teléfonos
inteligentes.
Además, esa tecnología también es usada por los grupos yihadistas
para la radicalización y el reclutamiento de seguidores.
Otras presiones
En el 21% de los países estudiados, apostatar o cambiar de
religión puede acarrear graves consecuencias legales y sociales, que van desde
el ostracismo familiar hasta la pena de muerte.
El RFR destaca y denuncia el aumento de la violencia sexual
utilizada como arma contra las minorías religiosas. Es decir, mujeres y niñas
son secuestradas, violadas y forzadas a convertirse.
El presidente ejecutivo de ACN International, el Dr. Thomas
Heine-Geldern, aseguró que “lamentablemente, a pesar de las ciertamente
importantes iniciativas de la ONU y de la dotación de personal para embajadores
de la libertad religiosa, hasta la fecha la respuesta de la comunidad
internacional a la violencia motivada por la religión, y a la persecución
religiosa en general, puede calificarse de demasiado débil y demasiado
tardía”.
El Informe sobre Libertad Religiosa (o RFR) se publica cada dos
años y en él se analiza en qué medida se respeta el derecho humano fundamental
a la libertad religiosa, protegido por el artículo 18 de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, y lo hace considerando todas las religiones
en los 196 países del mundo.
Puede consultar más información sobre el Informe de Libertad
Religiosa AQUÍ.
Por Blanca Ruiz
Fuente: ACI Prensa