En la
Jornada Mundial por el Trabajo Decente, Cáritas presenta un informe de economía
solidaria y un estudio sobre vulneración de derechos laborales
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| Foto EFE/ Cristóbal García |
En el acto, Natalia Peiro,
secretaria general de Cáritas Española, defendió la urgencia de articular un
empleo «que genere unos ingresos justos y que dé seguridad al trabajador y su
familia», porque en España «existe un escenario laboral precario e inestable
que afecta a millones de personas».
Por ello, «es urgente un
cambio de paradigma que crezca desde las personas, no solo desde la producción
o la economía». «El mercado solo no resuelve todo», dijo citando al Papa en
Fratelli tutti, por lo que «necesitamos distribuir de manera justa y digna el
empleo, y articular mejor el trabajo y el descanso».
Coincidiendo con la Jornada
Mundial por el Trabajo Decente, Peiro denunció asimismo que la existencia de
trabajadores pobres es «producto de una competitividad mal entendida que genera
condiciones laborales muy precarias para muchas personas».
Por ello, hizo un
llamamiento a la responsabilidad de las empresas porque «cumplen una clara
función social, son agentes sociales que deben hacerse cargo y cuidar a la
sociedad a la que pertenecen. Así generarán no solo riqueza sino también valor
social», ya que «el beneficio no es el único fin» de su actividad.
Todo ello implica también
«una llamada a la responsabilidad de los consumidores, que debemos tener una
actitud más vigilante y responsable para premiar a las compañías que apuesten
por el trabajo decente».
Una
realidad asentada
Por su parte, Raúl Flores,
coordinador de Estudios de Cáritas, denunció que el trabajo precario es «una
realidad que se está naturalizando y que se está convirtiendo en una forma de
vida para los trabajadores de este país». Por eso, «el trabajo indefinido y a
tiempo completo es una quimera para muchos».
Flores incidió en la
creciente temporalidad de los empleos y su baja duración, pues solo el 9 % de
los contratos firmados son indefinidos, los temporales son ya la mitad, y
cuatro de cada diez duran menos de siete días. «Eso no genera empleo estable»,
lamentó.
El coordinador de Estudios
de Cáritas denunció la existencia de un mercado laboral «altamente inestable»,
en el que «se alternan tiempos de trabajo con tiempos de desempleo, se concatenan
trabajos en múltiples empresas, y a veces se trabaja sin contrato como única
opción para generar ingresos», destacando que este fenómeno afecta sobre todo
al sector de la hostelería y al servicio doméstico.
El
retorno de la labor de Cáritas
Asimismo Francisco Lorenzo,
director de Acción Social de Cáritas, subrayó la «apuesta firme» de Cáritas por
el empleo, «el camino de la verdadera integración social». «Pero no vale
cualquier tipo de empleo ni cualquier tipo de economía», destacó, ofreciendo en
este sentido datos sobre la acción de Cáritas en este ámbito: 73 empresas de
inserción social, 78.976 participantes en sus programas de empleo en 2019, y
15.368 personas que pudieron acceder a un trabajo el año pasado. A nosotros nos
cuesta 2.000 euros devolver a una persona al mercado laboral. el retorno es
claro y evidente para las administraciones y para la sociedad», afirmó.
Juan
Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Fuente:
Alfa y Omega
