Este artículo recopila 8 datos que todo
católico debe saber sobre la fiesta de la Transfiguración del Señor que se ha celebrado este 6 agosto
La
palabra “transfiguración” proviene de las raíces latinas trans (“a través”) y
figura (“forma, aspecto”). Por lo tanto, significa un cambio de forma o
apariencia.
Esto
es lo que le sucedió a Jesús en el evento conocido como la Transfiguración: su
apariencia cambió y se volvió gloriosa.
2. El Evangelio de Lucas pronostica la
Transfiguración
En
el Evangelio de Lucas 9:27, al final de un discurso a los doce apóstoles, Jesús
agrega, misteriosamente: “Pues de verdad os digo que hay algunos, entre los
aquí presentes, que no gustarán la muerte hasta que vean el Reino de Dios”.
Esto
a menudo se ha tomado como una profecía de que el fin del mundo ocurriría antes
de que la primera generación de cristianos muriera. Sin embargo, la frase
“reino de Dios” también puede referirse a “la expresión externa del reino
invisible de Dios”.
El
reino está encarnado en Cristo mismo y, por lo tanto, podría “verse” si Cristo
lo manifestara de una manera inusual, incluso en su propia vida terrenal, así
como lo fue el evento de la Transfiguración.
El Papa Emérito Benedicto XVI afirmó que
Jesús “argumentó convincentemente que la colocación de este dicho
inmediatamente antes de la Transfiguración lo relaciona claramente con este
evento”.
“A
algunos, es decir, a los tres discípulos que acompañan a Jesús a la montaña, se
les promete que presenciarán personalmente la venida del Reino de Dios ‘en el
poder’”, agregó.
3. La Transfiguración fue presenciada por
los tres discípulos principales
La
Transfiguración ocurrió en presencia de los apóstoles Juan, Pedro y Santiago,
los tres discípulos principales.
El
hecho de que Jesús solo permitió que tres de sus discípulos presenciaran el
evento pudo haber provocado la discusión que rápidamente se produjo sobre cuál
de los discípulos fue el más grande (Lucas 9:46).
4. El lugar donde ocurrió la
Transfiguración no se conoce con exactitud
San
Lucas declara que Jesús llevó a los tres a “la montaña para orar”. A menudo se
piensa que esta montaña es el Monte Tabor, en Israel, pero ninguno de los
evangelios lo identifica con exactitud.
5. La Transfiguración sirvió para
fortalecer la fe de los apóstoles
Según
el Catecismo de la Iglesia Católica: “La Transfiguración de Cristo tiene por
finalidad fortalecer la fe de los apóstoles ante la proximidad de la Pasión: la
subida a un ‘monte alto’ prepara la subida al Calvario. Cristo, Cabeza de la
Iglesia, manifiesta lo que su cuerpo contiene e irradia en los sacramentos: ‘La
esperanza de la gloria’”.
6. El Evangelio de Lucas es el que da más
detalles de este evento
San
Lucas menciona varios detalles sobre la Transfiguración que otros evangelistas
no hacen. Por ejemplo, anota que esto sucedió mientras Jesús estaba orando;
menciona que Pedro y sus compañeros “estaban dormidos y cuando despertaron
vieron su gloria y los dos hombres que estaban con él”. También menciona que
Pedro sugirió poner tiendas mientras Moisés y Elías se iban.
7. La aparición de Moisés y Elías
representan la Ley y los Profetas.
Moisés y Elías representan los dos
componentes principales del Antiguo Testamento: la Ley y los Profetas.
Moisés fue el dador de la Ley y Elías fue
considerado el mayor de los profetas.
8. La sugerencia de San Pedro fue errónea
El hecho de que la sugerencia de Pedro
ocurra cuando Moisés y Elías se están preparando para partir revela un deseo de
prolongar la experiencia de la gloria. Esto significa que Pedro se está
centrando en lo incorrecto.
La experiencia de la Transfiguración está
destinada a señalar los sufrimientos que Jesús está a punto de experimentar.
Está destinado a fortalecer la fe de los discípulos, revelándoles la mano
divina que está trabajando en los eventos que Jesús sufrirá.
Pedro pierde el punto y quiere quedarse en
la montaña, al contrario del mensaje que Moisés y Elías han estado exponiendo.
Como una reprensión aparente de esto,
ocurre una teofanía: “Una nube vino y los cubrió con su sombra; y tuvieron
miedo cuando entraron en la nube. Y una voz salió de la nube, diciendo: ‘Este
es mi Hijo, mi Elegido; ¡Escúchenlo!’”.
Traducido
y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en National Catholic Register.
Fuente: ACI
