Un grupo de jóvenes, a
través de la mediación de la Reina de la Infancia Espiritual, están dando
a conocer la "belleza" de la vida monástica
De los casi 3.600 monasterios femeninos que hay en el mundo, alrededor de 900 se encuentran en España, según datos de la
Comisión Episcopal de la Vida
Consagrada.
La mayoría de estos
conventos son de clausura papal, es decir, que se rigen por las normas fijadas
por la Santa Sede. Estas religiosas llevan una vida austera y exigente,
dedicándose íntegramente a la contemplación y la oración.
Los demás monasterios viven
la clausura adaptada a su carácter propio y a las constituciones de las propias
congregaciones religiosas, lo que las hace menos rígidas.
Para que
la belleza y la alegría de la clausura se conozca, un grupo
de jóvenes y a través de la mediación de la Reina de la Infancia Espiritual están
dando a conocer en las redes sociales la vida monástica en todos sus aspectos a
través de la iniciativa "Adopta un convento online".
El mundo debe conocer la belleza de la clausura
"Desde
la advocación Reina de la Infancia Espiritual que es virtual, queremos
adoptar conventos para dar a conocer la vida de
oración y de trabajo de las religiosas en internet.
Conocemos alguna consagrada que nos han dicho que les parece una injusticia que
el mundo no conozca la belleza de la clausura", cuenta a Religión Confidencial Carmen Margarito, impulsora de Reina de la Infancia Espiritual.
Con esta iniciativa, Carmen Margarito une a jóvenes con los conventos.
Son ellos quienes están en contacto con las religiosas para que les cuenten sus
testimonios de vida y estos voluntarios diseñan
sus creatividades y las publican en las redes sociales.
Ya han
creado la primera cuenta en Instagram: Agustinas Recoletas de Betanzos.
"Conozco a un religiosa, Sor Marta, benedictina, que encontró su convento
a través de internet. Por eso, nos parece muy importante crear espacios para
que los jóvenes conozcan la realidad que se vive dentro de los conventos",
explica Carmen a RC.
Testimonios de vida
Porque
como bien dice la impulsora de Reina de la Infancia Espiritual, "hoy en
día lo que no circula en internet parece que no existe".
Para
conseguir la difusión de la clausura en la red, los jóvenes buscan entre los
conventos anécdotas, testimonios de la vida contemplativa o activa para
publicarlos, incluso algunas clausuras terminan dando el salto a las redes
sociales.
De los
casi 3.600 monasterios femeninos que hay en el mundo, alrededor de 900 se
encuentran en España, según datos de la Comisión Episcopal de la Vida
Consagrada. La mayoría de estos conventos son de clausura papal, es decir, que
se rigen por las normas fijadas por la Santa Sede. Estas religiosas llevan una
vida austera y exigente, dedicándose íntegramente a la contemplación y la
oración.
Los demás
monasterios viven la clausura adaptada a su carácter propio y a las
constituciones de las propias congregaciones religiosas, lo que las hace menos
rígidas.
Para que
la belleza y la alegría de la clausura se conozca, un grupo de jóvenes y a
través de la mediación de la Reina de la Infancia Espiritual están dando a
conocer en las redes sociales la vida monástica en todos sus aspectos a través
de la iniciativa "Adopta un convento online".
El mundo debe conocer la belleza de la clausura
"Desde
la advocación Reina de la Infancia Espiritual que es virtual, queremos adoptar
conventos para dar a conocer la vida de oración y de trabajo de las religiosas
en internet. Conocemos alguna consagrada que nos han dicho que les parece una
injusticia que el mundo no conozca la belleza de la clausura", cuenta a
Religión Confidencial Carmen Margarito, impulsora de Reina de la Infancia
Espiritual.
Con esta
iniciativa, Carmen Margarito une a jóvenes con los conventos. Son ellos quienes
están en contacto con las religiosas para que les cuenten sus testimonios de
vida y estos voluntarios diseñan sus creatividades y las publican en las redes
sociales.
Fuente: ReligionConfidencial
Ya han
creado la primera cuenta en Instagram: Agustinas Recoletas de Betanzos.
"Conozco a un religiosa, Sor Marta, benedictina, que encontró su convento
a través de internet. Por eso, nos parece muy importante crear espacios para
que los jóvenes conozcan la realidad que se vive dentro de los conventos",
explica Carmen a RC.
Testimonios de vida
Porque
como bien dice la impulsora de Reina de la Infancia Espiritual, "hoy en
día lo que no circula en internet parece que no existe".
Para
conseguir la difusión de la clausura en la red, los jóvenes buscan entre los
conventos anécdotas, testimonios de la vida contemplativa o activa para
publicarlos, incluso algunas clausuras terminan dando el salto a las redes
sociales.
"En
España, ya son varias monjas las que han encontrado en internet su camino
vocacional. Por lo tanto facilitaremos en la red ese espacio de encuentro entre
el silencio de la clausura y el bullir del mundo", señala.
Fuente: ReligionConfidencial
