Ayer el mundo celebró el 50º Día Mundial de la Tierra
El papa Francisco en su
catequesis, dedicada plenamente a esta jornada, recordó que esta celebración es
una “oportunidad para renovar nuestro compromiso de amar nuestra Casa Común y
de cuidarla, así como a los miembros más débiles de nuestra familia”.
Hoy
se celebra el 50º Día Mundial de la Tierra. El papa Francisco en su catequesis, dedicada plenamente a esta
jornada, recordó que hoy es una “oportunidad para renovar nuestro compromiso de
amar nuestra Casa Común y de cuidarla, así como a los miembros más débiles de
nuestra familia”.
Porque
como lo ha dicho continuamente el Papa, en estos días de pandemia, “sólo juntos
y asumiendo los más débiles podemos superar los desafíos globales”. Al
respecto, Francisco mencionó su Encíclica Laudato "sobre el cuidado de la
Casa Común", hoy, dijo, reflexionaremos juntos sobre esta responsabilidad
que caracteriza "nuestro paso por esta tierra" (LS, 160).
Todos juntos por la
protección de la Casa Común
Tras
mencionar dos conferencias internacionales importantes, COP15 sobre
Biodiversidad en Kunming (China) y COP26 sobre Cambio Climático en Glasgow
(Reino Unido), el Pontífice instó a los líderes a ser conscientes de la
importancia de trabajar juntos como comunidad internacional para la protección
de nuestra casa común. Y alentó a una acción concertada también a nivel
nacional y local. De manera que se pueda converger desde todas las condiciones
sociales y también crear un movimiento de base desde abajo hacia arriba.
Así
es como nació el propio Día Mundial de la Tierra, que se celebra hoy. Cada uno
de nosotros puede hacer su pequeña contribución, dijo el Santo Padre, y retomó
un momento de su encíclica Laudato Sí: "No debemos pensar que estos
esfuerzos no cambiarán el mundo. Tales acciones difunden un bien en la sociedad
que siempre da frutos más allá de lo que se puede ver, porque provocan dentro
de esta tierra un bien que siempre tiende a difundirse, a veces de manera
invisible".
Alcanzar una relación
armoniosa entre la tierra y la humanidad
¿Cómo
podemos restaurar una relación armoniosa con la Tierra y el resto de la
humanidad? Se preguntó Francisco, necesitamos una nueva forma de ver nuestra
Casa común, dijo, no es un depósito de recursos para ser explotados. Para
nosotros los creyentes el mundo natural es el "Evangelio de la
Creación", que expresa el poder creativo de Dios para dar forma a la vida
humana y hacer que el mundo exista junto con lo que contiene para sostener a la
humanidad. El relato bíblico de la creación concluye de la siguiente manera:
"Dios vio lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno" (Gn 1:31).
Según
el libro del Génesis, "también llevamos dentro de nosotros el aliento de
vida que viene de Dios”, por tanto, recordó el Papa estamos hechos de materia
terrestre, y los frutos de la tierra sostienen nuestras vidas. Vivimos en la
casa común como una familia humana y en la biodiversidad con las otras
criaturas de Dios.
“Como
imago Dei, estamos llamados a cuidar y respetar a todas las criaturas y a
alimentar el amor y la compasión por nuestros hermanos y hermanas,
especialmente los más débiles, en imitación del amor de Dios por nosotros,
manifestado en su Hijo Jesús”.
El hombre ha fallado en
ser custodio de la tierra
Pero
el hombre por egoísmo ha fallado en su responsabilidad como custodio y
administrador de la tierra. La hemos contaminado y saqueado, poniendo en
peligro nuestras vidas. Hemos fallado en la protección de la tierra, nuestra
casa jardín, dijo el Papa, y en la protección de nuestros hermanos. “Hemos
pecado contra la tierra, contra nuestro prójimo y, en última instancia, contra
el Creador, el Padre bueno que provee a todos y quiere que vivamos juntos en
comunión y prosperidad”, señaló.
Por
esta razón, se han formado varios movimientos internacionales y locales para
despertar las conciencias. El Papa aprecia sinceramente estas iniciativas, y
todavía, dijo, será necesario que nuestros hijos salgan a las calles para
enseñarnos lo que es obvio, es decir, que no hay futuro para nosotros si
destruimos el medio ambiente que nos sostiene.
Por
último, el Papa recordó que con esta celebración estamos llamados a redescubrir
un sentido de respeto sagrado por la Tierra, ya que no sólo es nuestro hogar,
sino también el hogar de Dios.
“¡De
esto surge en nosotros la conciencia de que estamos en tierra sagrada! Queridos
hermanos y hermanas, "despertemos el sentido estético y contemplativo que
Dios ha puesto en nosotros". (Exhortación ap. postsin. Querida Amazonia,
56). La profecía de la contemplación es algo que aprendemos especialmente de
los pueblos originarios, que nos enseñan que no podemos curar la tierra a menos
que la amemos y respetemos”.
Al
mismo tiempo, necesitamos una conversión ecológica que se exprese en acciones
concretas. Como una familia única e interdependiente, necesitamos un plan compartido
para evitar las amenazas contra nuestra Casa común. "La interdependencia
nos obliga a pensar en un mundo, en un proyecto común" (LS, 164).
Patricia
Ynestroza-Ciudad del Vaticano
Vatican
News
