28 Domingo Tiempo Ordinario (Ciclo C)
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos
días, sed bienvenidos, hermanos, a la participación de la mesa del Señor.
Cada
vez que nos reunimos para participar de la Eucaristía confesamos, celebramos y alimentamos
nuestra fe en Jesucristo, nuestro Salvador. Creer en Él es reconocerlo como
fuente de toda gracia y también recibirlo como don que el Padre nos regala. La
fe en Cristo nos conduce al agradecimiento.
Que
la celebración de esta Eucaristía nos llene de gozo y nos haga más conscientes
y agradecidos por los dones recibidos de las manos de nuestro Dios.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
La
vida y todo lo que otorga es pura gracia, y sin embargo, nosotros tenemos una
gran tendencia a pensar que todo lo que logramos e incluso lo que recibimos es
fruto de nuestro esfuerzo o merecimiento. ¡Qué equivocados estamos!
La
lecturas que hoy vamos a escuchar nos invitan al agradecimiento: a tomar
conciencia de los dones recibidos y a agradecer a Dios su amor para con
nosotros.
Escuchemos
atentamente la Palabra divina que hoy la liturgia nos ofrece y, humildemente, reconozcamos los dones de Dios para agradecérselos de corazón.
ORACIÓN DE LOS FIELES
A
cada petición respondemos: ¡Señor, escúchanos y ten piedad!
Por
la Iglesia, Templo del Espíritu, para que todos los que buscan sentido y
esperanza en sus vidas encuentren en ella a Jesucristo. OREMOS.
Por
los responsables económicos y políticos de las naciones, para que promuevan
proyectos que velen por el respeto de la vida humana en todas sus etapas. OREMOS.
Por
los descartados del sistema económico, por los marginados de la cultura y de la
tecnología, para que encuentren en los cristianos la ayuda necesaria que les permitan
hacer frente a las situaciones que sufren. OREMOS.
Por
las familias misioneras, para que su vida de amor al interior de su iglesia
domestica refleje el amor de Cristo por la Iglesia. OREMOS.
Por
los que formamos parte de nuestra comunidad parroquial, para que seamos
conscientes de todos los dones que el Señor ha puesto en nuestras manos y los
pongamos al servicio de los demás. OREMOS.
ORACIÓN FINAL
Gracias,
Jesús, Hijo de Padre,
porque
te has encarnado en el seno de María
y te
has hecho uno de nosotros,
para
revelarnos que nuestra persona
y
aun toda nuestra existencia es puro don de Dios.
Señor,
Hermano nuestro,
Tú
te has entregado en la Cruz
y
has resucitado por el poder del Espíritu
para
convertirte en el Don sobre todo don;
en
aquel que anhela nuestro corazón
y
esperamos recibir del Padre
cuando
nos llame a su Casa.
Jesucristo,miranos
con ternura,
apiádate
de nuestra debilidad
y
date a nosotros como la dádiva divina que eres.
Espíritu
Santo, presencia de Cristo en nosotros,
Ilumina
nuestros ojos con la fe,
ensancha
nuestro corazón con tu gracia
y
danos un alma agradecida.
Maestro
interior, gime dentro de nosotros
para
que nuestras suplicas
sean
una constante alabanza y acción de gracias
hacia
el Padre de Jesús, nuestro Padre.
Amén.
