27 Domingo Tiempo Ordinario (Ciclo C)
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos
días, sed bienvenidos a la celebración del Señor.
Desde
el pasado domingo en que nos reunimos por última vez, cada uno de nosotros nos
hemos entregado a nuestras preocupaciones y labores cotidianas. Nuestra vida
nos ha absorbido y hemos podido perder la referencia de nuestra fe.
La
Eucaristía es el ámbito en donde nuestra fe se ilumina. La escucha obediente de
la Palabra de Dios y la comunión en el Cuerpo y la Sangre de Cristo hacen
podamos vivir nuestra vida en la presencia del Señor.
Dispongámonos
a celebrar con gozo y agradecimiento esta celebración en donde se renueva el
Misterio central de nuestra fe.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Después
de nuestra vida, ¿cuál es el mayor don que hemos recibido? Esta es una pregunta
que todos, de algún modo, respondemos según la valoración que hacemos de los
dones que nos proporciona nuestro vivir diario.
Unos
pensamos que nuestra familia, otros que el trabajo, no faltan quien piensa que
es la salud y muchos se inclinan por el abundante dinero… Las lecturas que hoy vamos
a escuchar nos invitan a fijarnos en un don que muchas veces nos pasa
desapercibido: el don de la fe.
Estemos
atentos a la Palabra que hoy se nos proclama y dejemos que en nosotros brote el
agradecimiento y responsabilidad por la fe recibida.
ORACIÓN DE LOS FIELES
A
cada petición respondemos: ¡Señor, danos el don de la fe!
- Por
el santo Pueblo de Dios, para que en virtud de la gracia bautismal crezca en su
fe en Cristo. OREMOS.
-
Por todos los que formamos parte de la sociedad española, para que asumiendo
nuestras responsabilidades construyamos una sociedad más solidaria y justa.
OREMOS.
- Por
surjan en la Iglesia vocaciones misioneras, para que haya sacerdotes,
religiosos y seglares que se entreguen a la misión más allá de sus territorios
de origen. OREMOS.
-
Por los que buscan a Dios, por los que son miembros de otras religiones, por
los que son probados en su fe, para que su encuentro con Cristo les haga
participar de los bienes que Dios quiere entregar a los hombres. OREMOS.
-
Por todos nosotros que cada domingo celebramos el Misterio central de nuestra
fe, para que que crezcamos en nuestra entrega al Evangelio. OREMOS.
ORACIÓN
FINAL
Gracias,
Padre de misericordia,
porque
nos has agraciado con el don de la fe.
Así
es, Tú, con la gracia del Espíritu,
has
abierto nuestros ojos
para
que nos pudiéramos encontrar con tu Hijo Jesús.
Gracias,
Padre de bondad,
porque
te has apiadado de nosotros
y,
con la fe, nos has dado la capacidad
de
reconocer la compañía de Jesús en nuestras vidas
y de
poder vivir con pleno sentido.
Jesús,
Siervo del Padre y Señor nuestro,
Tú
que inicias y consumas nuestra fe,
ayúdanos
a comprender
que
sirviendo la voluntad del Padre
es
como podremos construir la familia de Dios
y
seremos verdaderamente felices.
Espíritu
Santo, Don en tus dones espléndido,
ilumina
con tu gracia nuestra fe,
de
modo que ella mueva nuestra voluntad
a
configurarnos con Jesucristo,
al
servir generosamente el Reino de Dios.
Amén.
