Un
experto puede ayudarte a descubrir qué espera Dios de ti en medio de tus
circunstancias

Para construir
la casa de mis sueños buscaré la asesoría de un experto (un arquitecto, por
ejemplo); también para construir el templo del Dios vivo que somos cada uno de
nosotros. ¿Es sensato intentar construir solo la casa sobre la roca?
¿Es posible
progresar en el camino de la perfección espiritual sin ayuda, sin orientación,
sin alguien que anime? Difícil…
En el fondo,
ser dirigido espiritualmente es una manera de preguntar a Jesús, como el joven
rico del Evangelio: “¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?”.
O lo que es lo
mismo: ¿Qué espera Dios de mí en medio de mis circunstancias? ¿Cómo
puedo alcanzar la santidad en medio de mi contexto de vida?
Hay
circunstancias en la vida en que se ve, de manera más evidente, la necesidad de
tener un director espiritual para vislumbrar lo que Dios quiere: momentos
cruciales, etapas que exigen serio discernimiento, tiempos de crisis o de
inconformidad, …
Qué pena si por
falta de un director espiritual se tomara una decisión equivocada que amargara
toda la existencia, o se perdiera una posible vocación, o no se avanzara en la
vida cristiana o se perdiera el tiempo por una equivocada concepción de
oración, etc…
El director
espiritual es un instrumento en las manos de Dios, porque el
protagonista de la formación es Dios.
Este
instrumento puede conducir o guiar para que la persona pueda descubrir la
voluntad de Dios en su vida y cumplirla.
No por
nada, en las causas de canonización es prácticamente imposible
encontrar santos que no hayan recibido dirección espiritual.
Cada persona es
única e irrepetible, es un mundo diferente con sus propias historias y
experiencias de vida. Y Dios tiene un plan específico para cada uno.
Es importante
discernir la vida a la luz de Dios. Diría que descubrir el plan de Dios y
llevarlo a la vida concreta debería ser la principal preocupación de toda
persona.
¿Te animas a
buscar un director espiritual?
Henry Vargas Holguín
Fuente: Aleteia