Pintando
con spray
Hola,
buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Tenemos
una caseta de madera en la huerta que, con el paso de los años, se ha ido
quedando un poco deteriorada por fuera. Teníamos unos sprays de colores y
pensamos: ¿por qué no arreglarla poniéndole color?
Pensé
que sería sencillo: hacer un dibujo, rellenar, seguir la línea y ya. Así lo
hice por la mañana y... ¡no fue nada fácil! Líneas que parecían tuberías,
colores que goteaban... un auténtico desastre.
Suelo
ser de las que leen las instrucciones solo cuando algo se estropea (tú no hagas
esto) y vi un tutorial después de comprobar el terrible resultado. En él decían
que cuatro factores son importantes: la inclinación del spray, la presión que
se ejerce, la distancia y la velocidad. Yo añadiría el quinto: mucha práctica.
Por
supuesto, acto seguido había un vídeo en el que salía lo que NO hay que hacer
y... ¡eso era justo todo lo que yo había hecho! Menuda frustración al pensar en
la mañana; ¡si hubiese aprendido antes...!
Fue
la vivencia, experimentar que, a pesar de mi esfuerzo, imaginación e ilusión,
no me había salido como imaginaba, lo que me llevó a dejarme ayudar, a abrir mi
puerta a la experiencia de los demás.
La
frustración es una de las emociones humanas más comunes, y no saber manejarla
puede llevar a tirar la toalla. Pero el Señor siempre es muy paciente con
nosotros, nos deja que experimentemos las cosas y Él permanece a nuestro lado.
Él, más de una vez, nos invita a ver primero el tutorial, pero nosotros solemos
preferir la vivencia. Lo importante es que, te ocurra lo que te ocurra, Cristo
siempre está a tu lado y te está esperando para pintar la caseta juntos. Porque
tú solo podrás caminar un pequeño tramo, pero, con Cristo y los hermanos,
caminarás mucho más lejos.
Hoy
el reto del amor es que, cuando empieces una tarea, preguntes al que tienes al
lado “qué tutorial usa para pintar su caseta”, cómo hace lo que tiene entre
manos o lo que tú tienes que hacer. Con su experiencia y la tuya, dando la mano
a Cristo, ¡pinta el día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
