Y
tú, ¿qué pintas?
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Desde
hace algunos meses, Lety me está enseñando a pintar figuras. Es una técnica muy
bonita, y para mí es toda una hazaña... ¡jamás me habría imaginado tomar un
pincel en mis manos!
El
otro día estaba pintando unos angelitos pequeños, muy graciosos. Cogía el
pincel, mojaba pintura en él y me lanzaba a pintar el pelo o las alas, tal y
como me había enseñado.
Mientras
repetía y repetía este gesto de ir con el pincel a la paleta para coger el
color adecuado y así poder pintar, el Señor me regaló descubrir que nosotros
somos como ese pincel, y que Él es el color.
A
todos nos ha sucedido que hemos intentado ir por la vida viviendo a costa de
nosotros mismos, confiando en nuestras fuerzas... sencillamente porque no
creíamos que hubiera otra forma de vivir. Hasta que, en un momento dado, nos
hemos dado cuenta de que no llegábamos a todo, no podíamos más, necesitábamos
algo más... Y es que, ir tirando con la vida solos, sin Él, es como pintar con
pincel, pero sin pintura.
Necesitamos
dejarnos empapar por su amor, sentirnos inundados de Él, para poder llevar vida
y color a los demás y a nuestra propia vida.
O
como cuando queremos llegar al corazón de otro... ¡Cuántas veces nos hemos
visto frustrados al intentarlo y no conseguir nada! Sin embargo, si vamos a la
paleta del Señor, si nos acercamos a Él y ponemos en Sus manos cada
circunstancia, Él mismo sabrá poner en nosotros el color adecuando para tocar
el corazón de esa persona.
La
paleta de colores es la oración, donde podemos ir a dialogar con Él, a dejarnos
iluminar por el Señor. ¡Nunca salimos como hemos entrado! Sí, porque Él sabe
bien remojarte en colores vivos para dar un toque de alegría en ese ambiente
gris que te encuentras algún día, o te llena de colores cálidos, para entonar
los corazones más fríos... En definitiva, Él te acoge como eres y como estás,
pero para llenarte de mucho más, para darte todo su Amor y su Vida, y que,
adonde vayas, “pintes algo”.
Tu
vida pinta, pinta mucho; nada menos que eres un instrumento en manos del Señor.
¿Qué pintáis hoy?
Hoy
el reto del amor es dar las gracias a cada persona que haga algo por ti. La
cajera, el conductor, tu compañera, tu marido... ¡tantas personas al día! No
dejes pasar la oportunidad de dar las gracias con una sonrisa, ¡nadie se
resiste a un gesto así!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
