Fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de
Cristo
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos
días, sed bienvenidos a la celebración del Día del Señor.
Celebramos
hoy la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo por la que reconocemos,
festejamos y adoramos que Cristo permanece en medio de nosotros bajo el velo
sacramental del pan y del vino.
Es
un verdadero Misterio de amor: Cristo mantiene su entrega por nosotros en la
Eucaristía, para que nosotros, como discípulos suyos y difusores de su
salvación, podamos entregarnos en favor de los hermanos, especialmente los más
necesitados. Por eso hoy también es el día de la Caridad, en la que como
Iglesia renovamos nuestra ayuda y entrega por los pobres.
Dispongámonos
a celebrar con alegría el Misterio central de nuestra fe.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
No
hay alimento más básico para poder vivir que el pan, ni la bebida más sencilla
para llenarnos de alegría que el vino. El Señor quiso quedarse con nosotros en
el sacramento del pan y del vino: de su Cuerpo y de su Sangre, para darnos el
alimento de vida eterna y hacernos gozar con su salvación.
Quien
comulga con Cristo en la Eucaristía es fortalecido para poder vivir una vida
eucarística, una vida vivida en la caridad en favor de los hermanos y
especialmente de los más pobres.
Escuchemos
con atención las lecturas que se nos proclaman, ellas nos introducen en este
Misterio de fe y de amor.
ORACIÓN DE LOS FIELES
A
cada petición respondemos: ¡Danos a participar de su amor, Señor!
-
Por todos los que formamos parte del Pueblo de Dios, constituidos en Iglesia en
torno al altar de Cristo, para que fortalecidos por el Pan de vida seamos
testigos del amor de Dios en medio de las naciones. OREMOS.
-
Por nuestros gobernantes, para que miren siempre por los más desfavorecidos y
sus políticas tengan un desarrollo social que lleva a superar las injusticias.
OREMOS.
-
Por los que dan testimonio de la Caridad de la Iglesia en los despachos y
servicios de Cáritas, para que sientan el apoyo de la comunidad cristiana y se
reconozcan testigos de la Buena noticia de Jesucristo. OREMOS.
-
Por aquellos vecinos nuestros que necesitan la ayuda de la Iglesia, para que
nuestra comunidad se la ofrezca como un signo de fraternidad y ellos la reciban
como un testimonio del amor de Dios. OREMOS.
-
Por los que formamos parte de la Parroquia, para que al participar del altar de
Cristo convirtamos nuestras relaciones fraternas y nuestro servicio generoso en
un testimonio de la paternidad de Dios. OREMOS.
ORACIÓN FINAL
Gracias,
Señor, Jesús,
gracias
porque los frutos de tu Pascua
permanecen
entre nosotros
por
medio de la Eucaristía.
Gracias,
porque nos has dado la fe
y
creemos que Tú renuevas tu entrega por nosotros
cada
vez que celebramos la Fracción del pan.
Sí,
Señor y Hermano nuestro,
creemos
firmemente que, por la oración y el Espíritu,
el
pan se transforma en tu Cuerpo entregado
y
el vino en tu Sangre derramada por nosotros.
¡Qué
misterio insondable de amor!
¡Qué
bondad para con nosotros!
Que
tu Espíritu nos ayude
a
no acostumbrarnos a este misterio,
que
Él nos mantenga en la admiración
que
es antesala del reconocimiento y la adoración.
Jesús,
Pan bueno que el Padre nos envía,
que
la comunión en tu Cuerpo y en tu Sangre
nos
transforme en Ti
y
podamos llevar una vida eucarística
entre
aquellos con los que convivimos;
que
esta entrega de amor, Señor,
les
lleve a reconocer que Tú les amas
y
que has dado tu vida por ellos.
Amen.
