Las preferencias apostólicas son el resultado de un proceso de discernimiento que duró casi dos años
Promover
el discernimiento y los ejercicios espirituales. Caminar con los excluidos.
Acompañar a los jóvenes en su camino. Para cuidar de la casa común. Estas son
las preferencias apostólicas universales de la Compañía de Jesús para la
próxima década 2019-2029
Las
preferencias apostólicas universales elegidas "están en sintonía con las
prioridades apostólicas actuales de la Iglesia expresadas a través del
magisterio ordinario del Papa, de los Sínodos y de las Conferencias
Episcopales, especialmente de la exhortación Evangelii Gaudium". Esto
es lo que el Papa Francisco enfatiza en una carta dirigida al Padre Arturo
Sosa, Prepósito General de la Compañía de Jesús. Lo que se emprendió,
añade el Pontífice, fue un "discernimiento dinámico", no un proceso
de "biblioteca o laboratorio". La primera preferencia, escribe el
Papa en su carta, es fundamental porque presupone como "condición primera
la relación del jesuita con el Señor, la vida personal y comunitaria de oración
y discernimiento". (Escuche la entrevista con el Padre Arturo Sosa)
Las preferencias
apostólicas son horizontes
Las
preferencias apostólicas son el resultado de un proceso de discernimiento que
duró casi dos años. Representan "cuatro áreas vitales" para el mundo
de hoy. Como recordó recientemente el P. Sosa, inspiran a los jesuitas "en
su discernimiento y planificación apostólica". Son puntos de referencia,
horizontes y orientaciones para toda la Sociedad. Destacan cómo los jesuitas
pueden "utilizar mejor los medios de que disponen para servir a la misión
reconciliadora de Cristo en el mundo". Son la respuesta de la Sociedad a las
necesidades de la Iglesia. En una sociedad marcada por cambios profundos, las
preferencias se establecen "a través del análisis sociopolítico, la
reflexión teológica y pastoral y el discernimiento". Para los próximos 10
años, se han elegido 4 preferencias, confirmadas por el Papa Francisco.
Promover el discernimiento
y los ejercicios espirituales
El
discernimiento, dijo el Padre Sosa en los últimos días ilustrando las 4
preferencias apostólicas, es una necesidad para la Iglesia. Los ejercicios
espirituales, añadió, son un camino preferencial para los jesuitas.
Por
medio del discernimiento, nos ponemos en contacto con nuestro ser más profundo,
es el espacio donde Dios nos habla. El discernimiento no solo es necesario
cuando se deben resolver problemas serios, es un instrumento de lucha para
seguir mejor al Señor día a día y hora a hora.
Caminar con los excluidos
Caminar
con los descartados, dijo el Padre Sosa, significa acercarse al mundo de los
pobres, ir a los suburbios, ir al encuentro de la gente. "Queremos tomar
un camino, añadió, para promover la justicia social. "Queremos promover el
cambio en las estructuras económicas, políticas y sociales que causan
injusticia. "Queremos eliminar el flagelo del abuso de la vida de la
Iglesia y de la sociedad. Un drama, recordó el Padre Sosa, que se declina en
varias formas, incluyendo el abuso sexual y el abuso de poder.
Acompañar a los jóvenes
Caminar
con los jóvenes también significa mirar el mundo desde su perspectiva. Los
jóvenes, subrayó el preboste general de los jesuitas, pueden ayudar a
comprender los cambios en la sociedad, a comprender el sentido de una nueva cultura.
Por lo tanto, debemos "abrir espacios para los jóvenes, para su
creatividad". El Padre Sosa también indicó otra prioridad: debemos
aprender de los jóvenes.
Cuidar la casa común
La
cuarta preferencia se refiere a la casa común. Debemos tratar, dijo el Padre
Sosa, de participar en acciones urgentes que puedan frenar y detener el
deterioro del medio ambiente. También hay que buscar fórmulas alternativas.
Para responder a estas preferencias, dijo el jefe de los jesuitas, un gran
desafío es el de la colaboración. La colaboración es, concluyó, un punto fuerte
de nuestra acción.
Amedeo Lomonaco - Ciudad
del Vaticano
Vatican News
