La policía que la
encontró: "Dios estuvo ahí con nosotros para darnos la sabiduría necesaria
en un momento así"
“Quiero que esa beba se llame Milagros, porque
eso fue, Dios estuvo con nosotros en cada momento”. Así sintetizó el increíble
acontecimiento que le tocó presenciar la oficial de policía Emilce Iramaín,
testigo y descubridora de un hallazgo que, según ella y los médicos, es un
milagro.
La
noche del viernes, mientras patrullaban Buenos Aires (Argentina) en la
intersección de las rutas 8 y 202, en San Miguel, Emilce y su compañero Gonzalo
advirtieron que un camión atropelló con su acoplado a un transeúnte. Al acercarse,
Emilce vio que yacía el cuerpo de una mujer sin vida, pero advirtió que algo se
movía en sus pantalones. La mujer, que había fallecido segundos antes, estaba
dando a luz. En plena calle.
El compañero de Emilce cortó
el tránsito mientras ella ayudaba a la niña a completar su nacimiento. “Todavía
no entiendo ni de donde saqué ese coraje de romper el pantalón y asistir a la
criatura que gritaba por vivir, estaba naciendo!!”, escribió en redes sociales.
La ambulancia no tardó en llegar, y cuando la bebé empezaba sentir el frío de
la noche pudo ser trasladada al Hospital Larcade.
Durante
esa noche que difícilmente olvidará, Emilce pudo acercarse hasta el Hospital
para realizar controles toxicológicos al conductor y preguntó por la niña. Le
informaron que ya estaba bien, sin un rasguño, pesaba poco más de 2 kg, y
estaba internada en la Neonatología. “No puedo explicar la alegría que sentí al
verla, la satisfacción de saber que obramos bien en el momento justo y Dios
estuvo ahí con nosotros para darnos la sabiduría necesaria en un momento así”,
escribió.
Pasaron
unos días hasta que apareció un familiar de la niña. “Nos agradeció, nos
abrazó, y lloró de felicidad; dijo que a pesar de la desgracia le dejamos con
vida un pedacito de su hija”, relató Emilce.
La
joven mamá frecuentaba ese cruce de rutas donde lavaba parabrisas de los
vehículos. De hecho los policías la habían visto cuando se dirigían a un
procedimiento, cinco minutos antes. El accidente ocurrió en la semana 34 de
embarazo, pero para que se haya iniciado el parto como se inició, solo, tienen
que haber coincidido varias variables.
Básicamente, las condiciones
para que el parto se produzca, aún con el golpe, dan cuenta de un trabajo de
parto ya iniciado, con condiciones de dilatación adecuadas. No hay
explicaciones lógicas que puedan explicar lo acontecido. Más cuando como
relataron los policías, el acoplado arrasó completamente a la mamá. Y aun
cuando por el accidente se haya expulsado el bebé, el que haya nacido sin
ningún tipo de problemas por el impacto, y el que personal idóneo como el
policial haya estado a metros del accidente para permitir la sobrevida del niño
y activar la emergencia, también dan cuenta de motivos para creer en un
milagro.
Emilce
y Gonzalo serán ascendidos dentro de la Policía de la Provincia por su gran
desempeño en el nacimiento de Milagros, un milagro en la calle.
Esteban Pittaro
Fuente: Aleteia
