Entre ellos se encuentran los siete monjes trapenses del monasterio de
Tibhirine, asesinados en marzo de 1996 por terroristas del Grupo Islámico
Armado (GIA). Su historia inspiró la película “De Dioses y Hombres”
El Arzobispo de Argel, Mons.
Paul Desfarges, envió una carta pastoral por la próxima beatificación de los 19
mártires de Argelia, víctimas del fundamentalismo islámico a finales del siglo
XX, en la que dijo que son “modelos para nuestra vida de discípulos hoy y
mañana”.
“La beatificación de nuestros hermanos y hermanas es una gracia
para nuestra Iglesia”, aseguró Mons. Paul Desfarges al reflexionar sobre la
ceremonia de beatificación que se celebrará el 8 de diciembre en el Santuario
de Notre-Dame de Santa Cruz en Oran (Argelia).
Además, el Arzobispo de Argel exhortó a la Iglesia local a “amar
como ellos en la libertad que el Espíritu Santo dona”, porque los mártires
“están delante de nosotros sobre el camino del testimonio que nuestra Iglesia
está llamada a dar a esta tierra de Argelia,
que desde el primer siglo ha sido irrigada por la sangre de los mártires”.
Mons. Desfarges aseguró que
los 19 mártires “continúan todavía su misión” y remarcó que “su vida estaba
donada a Dios y al pueblo al cual el amor los había unido”. En ese sentido,
animó a rezarles “para pedir la gracia de fidelidad para nuestra Iglesia en su
misión”.
Aseguró que el testimonio de los futuros beatos “nos conduce al
camino de la santidad ordinaria”. “La vida nos es dada para vivirla donándonos
en el cotidiano… la santidad
no es una perfección virtuosa o moral”, sino que “se trata de
donar la propia vida amando y sirviendo en la cotidianidad de cada día”,
insistió.
En esta línea, Mons. Desfarges recordó que el Evangelio del
seguimiento de Jesús “nos invita, animados por los nuevos beatos, a vivir la
acogida hasta despojarse de sí mismos. Acoger al otro es estar totalmente
presente a su presencia”.
Asimismo, el Prelado anunció que la frase elegida para la próxima
beatificación es “no hay amor más grande que donar la propia vida por los
propios amigos” y destacó la invitación a “soportar las humillaciones” porque “acoger a Jesús significa acoger al
enemigo”, porque “la Cruz se eleva cuando, en el momento en que
se ama más, se es rechazado”.
Por último, el Arzobispo de Argel invitó a vivir “el tiempo del
testimonio” a través del diálogo interreligioso.
El testimonio de la Iglesia
Católica no es un testimonio en contra de la religión del otro, sino un testimonio de que
el amor de Cristo difundido en nuestros corazones nos llama a vivir un amor
hacia todos, sin diferencias, también hacia los enemigos”, concluyó.
Los futuros beatos son Mons.
Pierre Claverie, los hermanos Henri Vergès, Luc Dochier, Christian de Chergé,
Christophe Lebreton, Michel Fleury, Bruno Lemarchand, Célestin Ringeard y Paul
Favre-Miville; las religiosas Angèle-Marie Littlejohn, Bibiane Leclercq, Odette
Prévost, Paul-Hélène Saint-Raymond, Esther Paniagua Alonso y Caridad Álvarez
Martín; y los sacerdotes Jean Chevillard, Alain Dieulangard, Charles Deckers,
Christian Chessel.
Entre ellos se encuentran los
siete monjes trapenses del monasterio de Tibhirine, asesinados en marzo de 1996
por terroristas del Grupo Islámico Armado (GIA). Su historia inspiró la
película “De Dioses y Hombres”.
POR MERCEDES DE LA TORRE
Fuente: ACI Prensa
