«No se trata de competir por
ver qué religión tiene más perseguidos, sino de denunciar la lógica del odio y
de la persecución por motivos religiosos», dijo el arzobispo de Madrid
El cardenal Osoro ha inaugurado la Conferencia Mundial de las Religiones
en Madrid, en la que participan algunos de los principales líderes religiosos
del planeta.
«Estamos
alcanzando máximos inasumibles de persecución religiosa en el mundo». Ante
decenas de autoridades religiosas cristianas, musulmanas y judías reunidas en
la Conferencia Mundial de las Religiones, organizada por la Fundación Evsen los
días 6 y 6 de noviembre en Madrid, el cardenal Carlos Osoro apeló a la
concordia entre los diferentes credos, pero sin dejar de denunciar la
persecución que sufren las minorías cristianas en diversos países, donde «el
cristianismo es perseguido de manera brutal».
«Estoy pensando
en realidades concretas de la iglesia martirial en estos momentos de la
historia: Siria, Irak, Irán, Egipto o Venezuela, por citar algunos ejemplos de
persecución contra el cristianismo», concretó el cardenal, quien advirtió
también frente a la «cristianofobia en países de tradición cristiana», que
definió como una «patología a la que no hay que perder la pista».
Osoro se
refirió también a la persecución que sufren las minorías musulmanas, citando el
caso de Myanmar. «No se trata de competir por ver qué religión tiene más
perseguidos», dijo, «sino de denunciar la lógica del odio y de la persecución
por motivos religiosos».
«Es verdad que
en nombre de la religión se han podido justificar las confrontaciones, pero
esto ocurre cuando se toma el nombre de Dios en vano»; «la verdadera
experiencia de Dios para los creyentes, más allá del credo que confesemos»,
implica un llamamiento a «construir un mundo presidido por la concordia, el
amor y la paz», de modo que «solo una interpretación torcida e interesada de
Dios puede levantar muros y provocar violencias».
Trabajar juntos
por los pobres del mundo
Madrid se ha
convertido esta semana es la sede de este peculiar congreso mundial de las
religiones, en el que participan el gran rabino de Jerusalén, el gran muftí de
Siria o Tawadros, el papa copto de Egipto, comunidad que acaba de sufrir un
nuevo atentado.
Entre los
representantes católicos, se encuentran los cardenales Rouco (emérito de
Madrid) y Cañizares (arzobispo de Valencia), a quienes precedió en una de las
primeras intervenciones del lunes el cardenal albanés Ernest Simoni,
representante de una Iglesia mártir, hermanada con la mayoría musulmana por
medio de la persecución religiosa durante el régimen socialista.
Como vía para
fortalecer la concordia entre los distintos credos, Simoni aconsejó el trabajo
a favor de «los pobres del mundo», por medio del cual las religiones
construirán «su tesoro en el cielo».
En el encuentro
también van a participar diferentes líderes políticos como Pablo Casado,
presidente del Partido Popular, y la ministra de Justicia Dolores Delgado.
Ricardo
Benjumea
Fuente: Alfa y
Omega
