"Los laicos no son el futuro de la Iglesia, sino el presente, porque ellos son la mayoría del pueblo de Dios y quienes están más en contacto con las realidades temporales, con muchos espacios en los que la Iglesia no sabe cómo situarse"
Organizadas
por la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar de la
Conferencia Episcopal Española, se han realizado el 27 y 28 de octubre,
en la Casa de Espiritualidad “Nuestra Señora de la Anunciación” de las Hermanas
de Cristo Rey de Madrid, las XXXIX Jornadas Nacionales de Apostolado
Seglar con el lema: “La llamada a la Santidad en el
contexto actual”.
En estas
Jornadas de Apostolado Seglar han participado 110 personas de 42
Delegaciones y de 35 Asociaciones y movimientos de Apostolado
Seglar. Por parte de las CEAS han estado presentes el presidente de la
Comisión, Mons. Javier Salinas Viñals, obispo auxiliar de Valencia, Mons. Antonio
Algora, obispo emérito de Ciudad Real, y D. Luis Manuel Romero, director del
Secretariado de la CEAS.
Mons. Javier
Salinas al iniciar la primera sesión y saludar a los participantes
expresó que: “que uno de los fines de las Jornadas es renovar nuestros retos
y nuestra vida en torno a lo que Francisco quiere. Debemos recordar que algo
nuevo está naciendo. Todos tenemos una responsabilidad respecto a otros”.
El secretario
general de la CEE, D. José María Gil Tamayo -que estuvo
presente en el inicio de las Jornadas- también saludó a los asistentes a
quienes recordó que: “estamos preparando un Congreso que tiene como
objetivo la razón de ser de la Iglesia que es la Evangelización. Se trata de
suscitar Evangelizadores con espíritu y con una renovación del espíritu, una
vez que tenemos una desamortización del laicado en la vida pública. Es
necesario ponernos en marcha”.
D. Luis
Manuel Romero subrayó la idea de que los laicos no son el futuro de la
Iglesia, sino el presente, porque ellos son la mayoría del pueblo de Dios y
quienes están más en contacto con las realidades temporales, con muchos
espacios en los que la Iglesia no sabe cómo situarse. También estuvo explicando
el programa de las Jornadas, que se centrarían en el tema de la santidad, como
fundamento para plantearnos posteriormente la organización de un Congreso que
nos ayude a repensar la tarea de los laicos en la Iglesia y en el mundo.
Doña Paloma
Gonzalez Blanch, de CEMI, presentó al ponente, el padre jesuita Gabino
Urríbari que tuvo a su cargo la presentación de la Exhortación
Apostólica Gaudete et Exsultate del Papa Francisco. El padre
Urríbari ofreció un decálogo sobre la santidad a la luz de la Exhortación. Se
refirió a: una santidad que debe ser una santidad alegre, una santidad
apostólica, misionera y de Iglesia en salida. Una santidad para la vida
cotidiana y que sea una santidad para el pueblo Santo de Dios. Una llamada para
los que no son perfectos. Es una santidad en combate contra cultural. Contra
dos tentaciones: el gnosticismo y el neopelagianismo, con un discernimiento
lúcido. Siendo una santidad orante y activa. Una santidad colectiva. Que debe
ser santidad misericordiosa muy atenta a las periferias y que se implica muy
directamente con los pobres. Una santidad con mucha impregnación ignaciana, que
se propone en un lenguaje muy sencillo y llano. Se trata de una santidad de
Iglesia en salida, que busca una cultura del encuentro. Una santidad que delata
el olor de oveja. Y de la que Francisco da un ejemplo.
Posteriormente,
durante las Jornadas, se realizaron dos Mesas Redondas, moderadas por la
presidenta del Foro de Laicos de España y por la Delegada de Apostolado Seglar
de la Archidiócesis de Barcelona. Seis testimonios sobre cómo vivir la santidad
en la vida cotidiana: la familia, el mundo del trabajo, los jóvenes, a nivel
comunitario, en la misión con los pobres y en la universidad.
Tanto el
sábado como el domingo se celebró la Eucaristía. En una de sus Homilías el
Obispo Salinas recordó que: “a cada uno de nosotros se nos ha dado la gracia
para una Misión. Pueblo de Dios que camina, pero que lleva a su cabeza que es
Cristo. Y todos con el mismo deseo: la Fe que se realiza en el amor. Una Fe que
no es de palabras, es de hechos”.
La sesión del
domingo se centró en la organización del Congreso Nacional de Laicos, que se
realizará en febrero del 2020, y que se enmarca en el Congreso de
Evangelización que prevé la Conferencia Episcopal como finalización del plan
pastoral 2016-2020. El Congreso tiene dos objetivos fundamentales: a) visibilizar
la realidad del laicado en España y b) crear un espacio que nos ayude a crecer
en comunión. Fue una mañana muy rica, donde se escuchó a los laicos, que serán
los verdaderos protagonistas de ese Congreso.
Luis Manuel
Romero Sánchez, Director del Secretariado de la Comisión
Episcopal de Apostolado Seglar
Fuente: CEE
