En el año 2017 el Papa Francisco
instituyó la Jornada Mundial de los Pobres que este año se celebrará el domingo
18 de noviembre. Los santos también padecieron la pobreza y ahora te
presentamos a siete de ellos que la vivieron de modo extremo
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San Francisco de Asís, San Ignacio de Loyola,
San Juan de Dios, Santa Bernardette, Santo Domingo Savio,
San José Cupertino y San Diego de Alcalá
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1.- San Francisco de Asís
Es tal vez el más famoso de los santos
pobres que lo dejó todo para seguir al Señor.
Nació
en una familia acomodada pero decidió vender todo lo que tenía para dárselo a
los pobres y vivir la pobreza, la humildad y la compasión.
En
1210 escribió la regla de los franciscanos con la pobreza como el fundamento de
su orden, que se manifestaba en la manera de vestirse, los utensilios que
empleaban y sus acciones. A pesar de todo, siempre se les veía alegres.
2.- San Juan de Dios
Este santo de origen portugués lo dejó
todo e incluso simulaba que estaba loco para expiar así sus pecados.
Fue
llevado a un manicomio y sufrió varias golpizas, porque esa era la forma de
tratar a los locos en aquel tiempo. Eso le permitió descubrir que para curar a los
enfermos primero debía curarse el alma.
Fundó un hospital para los pobres donde
trabajó incansablemente por diez años. Murió en 1550 dejando como legado la
Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.
3.- San Ignacio de Loyola
El
fundador de los jesuitas o la Compañía de Jesús era el menor de los hijos de
una acomodada familia española.
Cuando
se reencontró con el Señor, decidió vivir la pobreza y la penitencia. Se vistió
como pordiosero y vivió de la providencia.
Su
espíritu lo compartieron sus primeros compañeros como San Francisco Javier, San
Pedro Fabro, entre otros.
4.- Santa Bernardette Subirous
La
vidente de la Virgen de Lourdes en Francia nació en el seno de una familia que
padeció la más absoluta pobreza. En ocasiones no tenían ni alimentos.
Las
deudas forzaron a los Soubirous a dejar el molino donde vivían y buscar una
casa que tenía un solo cuarto, donde se alojó toda la familia conformada por
los padres y los cuatro hijos.
Para
conseguir un poco de pan para sus hijos, los padres Francisco y Luisa tomaban
todo trabajo que podían encontrar.
5.- Santo Domingo Savio
Era
el mayor de los cinco hijos de Ángel Savio, un mecánico muy pobre, y de
Brígida, una mujer que aportaba al hogar haciendo costuras para sus vecinas.
A
los 12 años Domingo se encontró por primera vez con San Juan Bosco y le pidió
que lo admitiera gratuitamente en el colegio que el santo tenía para niños
pobres.
El
día de su Primera Comunión redactó el famoso propósito que dice: "Prefiero
morir antes que pecar".
Falleció cuando tenía solo 14 años.
6.- San José Cupertino
El llamado “santo volador”, por sus
muchas levitaciones probadas, vino al mundo en un pobre cobertizo ubicado junto
a su casa porque el papá, un humilde carpintero, no había podido pagar las
cuotas que debía de la vivienda y se la habían embargado.
A los 17 años pidió ser admitido a la
orden franciscana pero no fue aceptado. Pidió que lo recibieran en los capuchinos
y fue aceptado como hermano lego, pero después de ocho meses fue expulsado
porque era en extremo distraído.
José buscó entonces refugio en casa de un
familiar que era rico, pero este decía que el joven "no era bueno para
nada" y lo echó a la calle. Se vio entonces obligado a volver a la miseria
y al desprecio de su casa.
La mamá le rogó insistentemente a un
pariente que era franciscano para que recibieran al muchacho como mandadero en
el convento de los frailes. Allí fue donde comenzó su impresionante vida de
santidad.
7.- San Diego de Alcalá
Este hermano franciscano, conocido por
los muchos milagros que se obraron por su intercesión en vida, nació en una
familia muy pobre en San Nicolás del Puerto en Sevilla. (España).
Toda su vida la vivió pobre y entre los
pobres a quienes sirvió con especial dedicación. Murió en Alcalá de Henares
donde fue portero y jardinero en un convento durante siete años.
Fuente:
ACI
