El Papa se plantearía visitar Corea del Norte
si llegase una invitación oficial. Así se lo aseguró al presidente surcoreano,
Moon Jae-in, durante la reunión que ambos mantuvieron en el Vaticano
![]() |
Foto: EFE/Alessandro Di Meo |
Durante el encuentro, el
presidente surcoreano transmitió verbalmente a Francisco, como había anunciado,
una invitación de Kim Jong-un para que visite Corea del Norte. Por su parte, el
Pontífice dijo que podría ir si llegase una invitación oficial.
La conversación, sobre la
que no se ha pronunciado el Vaticano, habría sido revelada por el portavoz de
Moon, Yoon Young-chan, durante una entrevista con la agencia oficial surcoreana
Yonhap.
Según el portavoz
presidencial, Moon le preguntó al Santo Padre si le podría decir al líder de
Corea del Norte que enviase un delegado oficial para invitarlo, a lo que el
Papa respondió que «la invitación verbal transmitida por el presidente Moon
debería ser suficiente, pero una invitación oficial también sería de
agradecer».
Si llegase la invitación y
Francisco la aceptara, sería el primer Papa que visita Corea del Norte.
«Apoyo los esfuerzos de
paz»
En la reunión, ambos
mandatarios conversaron sobre el proceso de distensión entre las dos Coreas y
Bergoglio manifestó su «apoyo» firme a «los esfuerzos del Gobierno de Corea del
Sur» en el «proceso de paz en la península de Corea».
El Papa y Moon también
pusieron de manifiesto las «buenas» relaciones bilaterales y «la contribución
positiva que la Iglesia ofrece en el ámbito social, educativo y sanitario» del
país asiático.
Antes de comenzar la
reunión, el presidente surcoreano había agradecido al Papa la Misa por la paz
de ayer en la basílica de San Pedro, oficiada por el secretario de Estado
vaticano, Pietro Parolin.
Misa por la paz
Durante la Misa del
miércoles, Parolin rezó «para que en la península coreana, tras tantos años de
tensiones y divisiones, pueda finalmente resonar completamente la palabra paz»,
instó en la basílica de San Pedro ante Moon.
Parolin sostuvo que «solo
quien ha experimentado el misterio incomprensible de la aparente ausencia de
Dios ante los sufrimientos, la imposición del odio, puede comprender
profundamente qué significa escuchar de nuevo la palabra paz».
En este sentido explicó que
«la paz se construye con las acciones de cada día, con un compromiso serio al
servicio de la justicia y de la solidaridad y con la promoción de los derechos
y de la dignidad de las personas, especialmente los más débiles».
Tras la Misa, el mandatario
surcoreano ha tenido la oportunidad de dirigirse a los presentes y ha pedido a
la comunidad internacional que siga apoyando los esfuerzos para lograr la paz
con Corea del Norte.
Fuente: EFE/Alfa y Omega