Los obispos de Florida
escriben una carta intercediendo por un asesino condenado a la pena capital
![]() |
Marko
Vombergar-ALETEIA/Florida Police image
|
Ayer
14 de agosto, a las 18:00, hora del este de Estados Unidos, iba a ser ejecutado
en Florida José Antonio Jiménez (54), un reo de origen hispano, quien habría
asesinado a puñaladas a Phyliss Minas (63), una mujer que lo descubrió cuando
había entrado a robar en su casa de Miami Norte el 22 de octubre de 1992.
Sin
embargo, la pena capital fue pospuesta “hasta nueva orden” y Jiménez seguirá en
“el corredor de la muerte”. Pero podría salir de ahí puesto que, fieles a los
cambios introducidos por el Papa Francisco recientemente, los obispos de
Florida le pidieron al gobernador Rick Scott que conmute la sentencia de muerte
de Jiménez a una “cadena perpetua sin libertad condicional”.
“Tanto
las víctimas del crimen como los delincuentes son hijos de Dios y miembros de
la misma familia humana”, escribieron en una carta fechada el 10 de agosto al
gobernador Scott. La carta, en nombre de los obispos de Florida, fue firmada
por Michael B. Sheedy, director ejecutivo de la Conferencia de Obispos
Católicos de Florida en Tallahassee.
“Apreciamos
su difícil tarea como gobernador y todavía debemos pedirle que conmute esta
sentencia de muerte y todas las condenas a muerte a cadena perpetua sin
posibilidad de libertad condicional”, dijeron los obispos en su misiva. El Papa
Francisco, el 2 de agosto pasado, ordenó a los católicos oponerse a toda pena
de muerte, ésta es inadmisible en todos los casos, sin excepción. Y el de
Jiménez es el primero que enfrentan los obispos de Florida.
Tanto
el mandato del Papa como la petición de los obispos de Florida “refleja la
creciente conciencia de que la dignidad de la persona no se pierde, incluso
después de haber cometido grandes crímenes y que las formas más efectivas de
detención han sido desarrollados para asegurar la debida protección de los
ciudadanos sin privar definitivamente a los culpables de la posibilidad de la
redención” dijo Sheedy a los medios locales.
Y
agregó: “Oramos por la señora Minas y por el consuelo de sus seres queridos.
Todos somos llamados a apoyar a las víctimas en su dolor mientras buscan la
curación y la justicia”.
Más
adelante, en la carta dirigida al gobernador Scott, Sheedy, a nombre de los
obispos de Florida señala que “mientras los católicos de Florida se reúnen en
oración por Minas, su familia y amigos, y por todos los afectados por crímenes
violentos, también los invitamos a rezar por usted en tanto considera esta
solicitud. Rezamos también por el señor Jiménez y todos aquellos que están
enfrentando una ejecución”.
Antes
de la ejecución programada de Jiménez, los fieles católicos y los miembros de
la comunidad se reunirán en todo el Estado de Florida para orar por las
víctimas de crímenes violentos y sus familias, por los condenados a muerte, por
el gobernador Scott mientras enfrenta la decisión de proceder con la ejecución
y para poner fin al uso de la pena de muerte en esa entidad.
Jaime Septién
Fuente:
Aleteia
