El
presidente Daniel Ortega ha dicho ante la prensa internacional que si quiere
seguir con el diálogo
En
una conferencia de prensa, ayer el cardenal Leopoldo Brenes, ante la pregunta
que si han visto de parte del gobierno esa voluntad de diálogo respondió que es
lo que han escuchado en forma indirecta, lo cual les alegra esta noticia
Un
periodista le preguntó al Cardenal, qué si el presidente Ortega ya les había
contestado por escrito, la carta que la Iglesia le envió hace un mes, donde le
preguntaban si los quiere tener aún como mediadores en el proceso de paz. Aún
no, pero como dijo el purpurado, no piensan en retirarse. Ellos quieren
mantener viva esa llama, en el diálogo se da eso, como ocurrió en los años 80,
dijo, a veces se daba la impresión que el diálogo se caía porque las partes se
retiraban, y el cardenal Miguel Obando Bravo que en ese tiempo presidía la
Comisión, se sentía triste, y luego volvía a arrancar la mediación. Si no hay
una cultura de diálogo todo es más difícil, afirmó, pero, sin embargo, piensan
mantenerse en el mismo como mediadores, todo el tiempo que el Espíritu del
Señor les conceda, dijo el cardenal Brenes.
La llama de la esperanza
Así
que al saber que Ortega quiere seguir con el diálogo, es la llama de la esperanza.
Y hay que aprovecharla, dijo además que cada uno de nosotros tenemos que poner
nuestro granito de trigo para que esto crezca. Además, la esperanza es lo
último que se pierde. En su homilía el purpurado pidió que todos seamos
misioneros de esperanza, bajando en primer lugar el tono de las palabras
fuertes, para poder mediar, para poder alcanzar la paz, y contrarrestar esta
violencia.
Uno
de los periodistas recordó al cardenal que muchos médicos de los hospitales
están siendo despedidos por haber asistidos a los heridos, y los estudiantes
llamados autoconvocados. El cardenal expresó su tristeza, pues dijo que este es
un servicio que hacen los médicos, pues cumplen su juramento de asistir a quien
lo necesite. Como lo hicieron en el 1979 o en los años 80. Y así también como
hizo la Iglesia. Los sacerdotes acogieron al pueblo en esas épocas, asistimos a
muchos jóvenes. A mí me tocó, en 1984, acabado de regresar de Roma, y era
párroco en la parroquia de la Inmaculada, me tocó respaldar algunos jóvenes que
estaba huyendo del servicio militar, los acogí en la parroquia, pues ellos
sentían el peligro. Pasó lo mismo en el 1985 en la parroquia san Pío Décimo,
sus padres no querían que sus hijos hicieran el servicio militar, pues eran los
que primero ponían a combatir, y muchas veces regresaban muertos.
La
Iglesia siempre ha tenido una acción humanitaria. Sin ningún interés personal.
En estos tres meses, hemos apoyados a muchas personas indistintamente. El
purpurado también recordó la calumnia hecha contra sacerdotes en Jinotepe que
se dijo que ellos habían golpeados a policías, al contrario, los fueron a
rescatar, estaban en un tranque. Los llevaron a la parroquia, les dieron de
comer y dormida, hasta que llegaron a recogerlos. Por parte de la Iglesia
no se hacen diferencias, y lo mismo los médicos.
Se acercan las fiestas
patronales
El
arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo Brenes en conferencia de prensa,
felicitó al pueblo por haber organizado dos manifestaciones, una en apoyo a los
obispos, y otra en apoyo al gobierno. La Iglesia no estaba presente en la
manifestación hecha en su apoyo, pues como dijo el purpurado era un evento
organizado por los laicos, se le solicitó a Mons. Carlos Avilés, responsable de
los laicos en la arquidiócesis, que él pudiera presidir el final de la
peregrinación.
La
manifestación concluyó en los predios de Catedral de la capital dónde se rezó
la consagración al Inmaculado Corazón de María, como lo ha propuesto la
Conferencia Episcopal de Nicaragua en su último mensaje.
Este
31 de julio es la Fiesta de Santo Domingo de Guzmán, Patrón de Managua. Es la
“bajada” de la imagen y se realizan dos peregrinaciones: una el 1 y la otra el
10 de agosto, además de otras actividades durante esos días. Desde la semana
pasada, el Cardenal Leopoldo Brenes ha pedido que estas fiestas tengan
solamente un sentido religioso, a diferencia de otros años.
Vivir las fiestas en
ambiente de oración
Prevaleciendo
el ambiente de oración, de recogimiento, de manera que sea una ofrenda para
todas las familias nicaragüenses que están pasando este momento difícil de la
crisis. El lema de este año será “Con Santo Domingo de Guzmán peregrinamos con
esperanza”.
Ayer,
de nuevo el cardenal pidió que estas peregrinaciones sean de fe, de
recogimiento, de oración y de paz. El purpurado considera la piedad popular una
fuerza. Por tanto, he pedido que no se venda licor y que la gente asista con su
rosario.
Patricia
Ynestroza-Ciudad del Vaticano
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