El Papa aseguró que “no hay una guerra buena y una mala, y nada, nada puede justificar el uso de tales instrumentos de exterminio contra las personas y pueblos impotentes”
Desde
una Plaza de San Pedro abarrotada de fieles que participaron en la Misa del
domingo de la Divina Misericordia, el Papa Francisco lanzó un nuevo llamado
para terminar inmediatamente con los bombardeos en Siria.
Después
de rezar el Regina Coeli, Francisco afirmó que "llegan noticias terribles
desde Siria sobre bombardeos con decenas de víctimas, de las cuales muchas son
mujeres y niños. Noticias de muchas personas golpeadas por los efectos de
sustancias químicas contenidas en las bombas”.
“Oremos
por todos los difuntos, por los heridos, por las familias que sufren”, pidió.
El
Papa aseguró que “no hay una guerra buena y una mala, y nada, nada puede
justificar el uso de tales instrumentos de exterminio contra las personas y
pueblos impotentes”.
“Oremos
para que los responsables políticos y militares elijan la otra vía, la de la
negociación, la única que puede llevar a una paz que no sea la de la muerte y
la destrucción”.
El
Pontífice se refería así a los últimos bombardeos ocurridos en la localidad de
Duma, en la que recientemente han muerto al menos 27 personas, entre ellas
cinco niños.
El
Observatorio sirio de Derechos Humanos aseguró que al menos 11 personas
sufrieron síntomas de asfixia tras el bombardeo aéreo.
Esta
región del Ghuta Oriental está controlada por los rebeldes, según el
Observatorio Sirio por los Derechos Humanos.
Los
avances del Ejército del presidente sirio Bashar al Assad se han dado después
de la suspensión del acuerdo de evacuación de milicianos y sus familiares
debido a las diferencias entre las partes.
El
régimen de Bashar al Asad lanzó una ofensiva el 18 de febrero para reconquistar
el último bastión rebelde en la periferia de la capital.
La
ofensiva y la conclusión de acuerdos de evacuación de los rebeldes y civiles le
permitió conquistar el 95% del territorio de Guta Oriental.
Por Álvaro de Juana
Fuente:
ACI Prensa