En conversación exclusiva con Aleteia, el cardenal
Arzobispo de Caracas salió al paso a las declaraciones de Nicolás Maduro, quien
aseguró que el más querido médico de Venezuela no es santo debido a una
“cúpula” de la Iglesia Católica que “odia” al Venerable
Nicolás Maduro “está equivocado”. Todos en la Iglesia quieren que el llamado “médico de los pobres” sea elevado a los altares. Lo dijo el arzobispo de Caracas al ser consultado por Aleteia con respecto a la particular afirmación del mandatario, luego de que éste dijera que una “cúpula de la Iglesia Católica ha impedido la santificación de José Gregorio Hernández”.
“Pido las bendiciones de José
Gregorio, su protección, toda su luz, y pido por la salud de nuestro pueblo al
santo del pueblo, al santo de los pobres, a pesar de que la oligarquía de la
Iglesia católica no quiere que lo santifiquen”, dijo durante un encuentro con
médicos comunitarios en Caracas.
El cardenal le respondió: “Lamentablemente
está equivocado. Los que deciden la beatificación de una persona son las
autoridades eclesiásticas, que estamos todos, absolutamente, desde el Papa
hasta el último sacerdote, todos muy interesados en la beatificación del doctor
José Gregorio Hernández”
“¡Todos la queremos!”, insistió,
tras indicar que “eso tiene que cumplir con los requisitos necesarios; y en eso
la Iglesia es muy seria”.
Recordó el prelado venezolano
que “la Iglesia no actúa a la ligera, sino con pasos muy firmes y luego de
grandes investigaciones”. En este sentido, dijo que es fundamental “que se
compruebe la autenticidad de un milagro atribuible al doctor José Gregorio
Hernández”.
“De manera pues que nosotros
estamos absolutamente interesados y trabajando intensamente para la beatificación
del médico venezolano”, agregó en diálogo con Aleteia.
En una de sus particulares
acusaciones, Maduro señaló que incluso tiene “pruebas de cómo se ha hecho
un gran esfuerzo para que (…) en los canales regulares de la Iglesia católica
le den su título, (aunque) ya lo tiene, ya se graduó, ya tiene 100 años como
santo del pueblo”, prosiguió el mandatario, y pidió una vez más al papa
Francisco actuar en este sentido.
No obstante, aseveró que dentro
del Vaticano “la oligarquía conspira”, por lo que no cree sea beatificado
el querido galeno que nació en 1864 y murió en 1919 atropellado por uno de los
pocos vehículos que circulaban entonces por Caracas, mientras buscaba
medicinas para un paciente pobre.
Una acción del cardenal
En el año 2014, fue precisamente
el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino quien activó
una Comisión Nacional para la Celebración de los 150 años del
nacimiento de “José Gregorio”, como lo llaman los venezolanos, con la finalidad
de compilar la mayor cantidad de favores para dar con el milagro de la
beatificación.
Este año, el vicepostulador de
la causa, Tulio Ramírez Padilla, quien acaba de ser electo como Secretario
de la Conferencia Episcopal Venezolana, dijo a Reporte Católico Laico que
el doctor José Gregorio Hernández “es un santo popular y ya para la gente está
consagrado santo. Es el sensus fidei, el sentido de la
fe, de la gente, de tanta gente que visita la tumba… y que cree”.
No obstante, dejó claro que “si
bien el sensus
fidei es fruto de la gracia y acción del Espíritu Santo ‘que
actúa sobre el creyente para que comprenda y crea’, Venezuela sigue en la
búsqueda del milagro que convierta ‘oficialmente’ a José Gregorio en santo”.
Recordó el prelado que cuando
una persona tiene una afección de salud y le han dicho que es incurable, tras
invocar a Dios y a la Santísima Virgen puede pedir la intercesión del venerable
José Gregorio Hernández, “exclusivamente por él, porque si se pide en general a
los santos o beatos, no sabemos discernir realmente quién fue el que intervino
ante Dios para que se realizara ese milagro en la persona”.
“Uno de los pocos automóviles
que circulaban por Caracas impactó en la humanidad del más querido médicos de
todos los tiempos, José Gregorio Hernández, Siervo de Dios, tenido por santo
por todos como médico de los pobres y cristiano ejemplar. Producto de ese
accidente, el doctor Hernández falleció un 29 de junio de 1919, día de san
Pedro y san Pablo”.
Carlos Zapata