Mensaje
del Consejo Pontificio en la fiesta hindú de Diwali, 19 octubre
Los cristianos
e hindúes –indican en el mensaje– podemos “alentar en nuestras familias y
comunidades”, el “respeto a todas las personas”, “enraizados en nuestras
tradiciones espirituales” y unidos en la preocupación compartida por la “unidad
y el bienestar de todos”.
Mensaje enviado
a los hindúes con ocasión de la fiesta de Diwali, el próximo 19 de octubre,
sobre el tema “Cristianos e hindúes: más allá de la tolerancia”, firmado por el
cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo
Interreligioso, y por el secretario Mons. Miguel Ángel Ayuso Guixot, M.C.C.J.
Asimismo, el
cardenal y el secretario del Consejo Pontificio añaden: “Si tenemos que
trabajar por una paz duradera y una armonía verdadera, la tolerancia no es
suficiente”. Sirven además el “respeto y la atención auténtica a la diversidad”
de las culturas y las usanzas de nuestras comunidades, lo que contribuye a su
vez a la salud y a la unidad de la sociedad en su conjunto.
La fiesta de
Diwali es celebrada por todos los hindúes y conocida como ‘Deepavali’ es decir
“hilera de lámparas de aceite”. Según la mitología es un símbolo de la verdad
sobre la mentira, de la luz sobre las tinieblas, de la vida sobre la muerte,
del bien sobre el mal, según informa la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
La fiesta,
“verdadera y propia”, señala el Vaticano, dura tres días y marca el principio
del año nuevo, la reconciliación familiar, especialmente entre hermanos y
hermanas y la adoración de la divinidad. Este año la fiesta será celebrada por
muchos hindúes el 19 de octubre.
Discurso del
papa Francisco
‘Cristianos e
hindúes: más allá de la tolerancia’
Queridos amigos
hindúes,
En nombre del
Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, tenemos el placer de
enviaros nuestros mejores deseos para la fiesta de Diwali, que celebraréis el
19 de octubre con la esperanza de que esta celebración de las luces ilumine
vuestras mentes y vuestra vida, alegre vuestros corazones y vuestras casas,
fortaleciendo familias y comunidades.
Nos damos
cuenta de que en el mundo suceden cosas maravillosas, por las cuales estamos
agradecidos. Somos conscientes, sin embargo, de las dificultades que tienen
nuestras comunidades y que generan en nosotros una profunda preocupación. El
aumento de la intolerancia, que es causa de violencia en muchas partes del
mundo, es uno de los retos que enfrentamos hoy en día. En estas circunstancias,
por lo tanto, queremos reflexionar sobre cómo los cristianos e los hindúes
juntos pueden incrementar el respeto mutuo entre las personas – que va más allá
de la tolerancia – para preparar una era más pacífica y armoniosa para cada
sociedad.
La tolerancia
implica ciertamente la apertura y la paciencia con los demás, reconociendo su
presencia entre nosotros. Pero si tenemos que trabajar por una paz duradera y
una armonía verdadera, la tolerancia no es suficiente. Sirven además el respeto
y la atención auténtica a la diversidad de las culturas y las usanzas de
nuestras comunidades, lo que contribuye a su vez a la salud y a la unidad de la
sociedad en su conjunto. Considerar como una amenaza a la unidad, el pluralismo
y la diversidad desemboca trágicamente en la intolerancia y la violencia.
El respeto a
los demás es un antídoto importante contra la “intolerancia”, porque demuestra
un aprecio genuino de la persona y de su dignidad innata. A la luz de nuestra
responsabilidad con la sociedad, para que crezca este respeto, hay que mostrar
aprecio por las diferentes usanzas y prácticas sociales, culturales y
religiosas, así como por el reconocimiento de los derechos inalienables como el
derecho a la vida o a profesar y practicar la religión que se ha elegido.
El camino que
tienen que recorrer las diferentes comunidades está, pues, marcado por el
respeto. Mientras la tolerancia simplemente protege al otro, el respeto va más
allá: favorece la coexistencia pacífica y la armonía para todos. El respeto
crea un espacio para cada persona y alimenta en nosotros la sensación de estar
a gusto con los demás. En lugar de dividir y aislar, el respeto nos permite ver
nuestras diferencias como un signo de la variedad y de la riqueza de la familia
humana. De esta manera, tal y como destacó el papa Francisco: “La diversidad ya
no se ve como una amenaza, sino como una fuente de enriquecimiento” (Discurso
en el aeropuerto internacional de Colombo 13 de enero, 2015).
En otra
ocasión, el Papa instó a los líderes religiosos y creyentes a tener “La
valentía de la alteridad, porque al que es diferente, cultural o
religiosamente, no se le ve ni se le trata como a un enemigo, sino que se le
acoge como a un compañero de ruta, con la genuina convicción de que el bien de
cada uno se encuentra en el bien de todos “(A los participantes en la
Conferencia Internacional de la Paz, al-Azhar Conference Center, El Cairo,
Egipto, 28 de Abril del 2017).
Por tanto,
debemos acoger el reto de ir más allá de los límites de la “tolerancia” y
mostrar respeto por las personas y las comunidades, porque cada uno merece y
desea ser evaluado de acuerdo a su dignidad innata. Esto requiere la
construcción de una verdadera cultura del respeto, capaz de promover la
resolución de los conflictos, la construcción de la paz y la vida armoniosa.
Enraizados en
nuestras tradiciones espirituales y unidos en la preocupación compartida por la
unidad y el bienestar de todos, los cristianos e hindúes, junto con otros
creyentes y personas de buena voluntad, podemos alentar en nuestras familias y
comunidades, y por medio de las enseñanzas religiosa y de los medios de
comunicación, el respeto a todas las personas, especialmente a aquellas de
diferentes culturas y creencias de la nuestra, que están entre nosotros. Así
iremos más allá de la tolerancia para construir una sociedad armoniosa y
pacífica, donde todos son respetados y alentados a cooperar en la unidad de la
familia humana con su contribución única.
¡Os deseamos
nuevamente una celebración alegre de Deepavali!
Jean-Louis
Cardinale Tauran
Presidente
Mons Miguel
Ángel Ayuso Guixot, MCCJ
Secretario
Fuente:
Zenit
