Las
catástrofes naturales no dan respiro a México; desde huracanes hasta
terremotos, las últimas semanas han puesto de rodillas al país. La Iglesia
ayuda y está cerca de la gente
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Rezando por México |
Pese a contabilizar más de
650 templos y conventos dañados en diez entidades de la República, que afecta
en buena medida la operatividad de su servicio caritativo y espiritual, la
Iglesia católica en México ha puesto en marcha una serie de acciones a través
del Plan de Emergencia Estratégica para atender las zonas siniestradas por el
paso de la tormenta Lidia el 31 en agosto, así como por los terremotos que
asolaron el 7 y el 19 de septiembre a los estados del centro y sur del
país.
Alfonso Miranda Guardiola,
obispo auxiliar de Monterrey y secretario general de la Conferencia del
Episcopado Mexicano (CEM), convocó a una nueva colecta nacional este fin de
semana pasado; la tercer gran colecta nacional en lo que va del mes.
“Valoramos y alentamos los
esfuerzos de nuestros señores obispos, sacerdotes y sus comunidades
parroquiales que han prestado ayuda ininterrumpida a los damnificados”,
reconoció Miranda y señaló que “hoy más que nunca, estamos llamados a ser una
Iglesia en salida capaz de ser pobre en tanto tiene la capacidad de vaciarse de
sí misma para mostrar amor concreto”.
El obispo pidió que la
ciudadanía mexicana y en participar los creyentes eleven la mirada y
reencuentren un fin común: “que nos saque del egoísmo, protagonismo o interés
particular”.
Por su parte el sacerdote
Rogelio Narváez Martínez, secretario ejecutivo de la Pastoral Social y Cáritas
mexicana, refirió que todas las diócesis del país han instalado centros de
acopio y suman entre 20 y 25 toneladas de ayuda material.
Mientras, los donativos que
feligresía y ciudadanos han realizado a las instancias religiosas suman al
momento 2 millones 200 mil pesos; y al menos una docena de organizaciones
católicas internacionales de ayuda humanitaria ya han ofrecido su apoyo a las
autoridades eclesiásticas de México.
Narváez hizo un recuento
oficial al momento de los tiempos católicos dañados en la República mexicana:
suman un total de 650 siniestradas; 227 durante el sismo del 7 de septiembre y
423 por el temblor del martes 19.
Las diócesis más afectadas
son Puebla y Morelos, con 200 y 89 templos dañados cada una. Pero la Ciudad de
México suma 61 iglesias afectadas, Tuxtla Gutiérrez 52, Tehuantepec 51,
Antequera-Oaxaca 55, San Cristóbal de las Casas 19, Tapachula 30, Ecatepec 10,
Chalco 30, Tlaxcala 1, Nezahualcóyotl 3, Texcoco 12, Toluca 16 y dos en el
estado de Guerrero.
En total es un patrimonio
histórico, artístico y cultural irremplazable pues muchos templos siniestrados
fueron levantados por los primeros misioneros evangelizadores dominicos,
franciscanos y agustinos.
Finalmente y a pregunta
expresa sobre perspectivas religiosas catastrofistas o apocalípticas, Miranda
Guardiola señaló: “Más que palabras alarmantes lo qué hay que reconocer son los
corazones de los mexicanos que salieron a las calles tratando de salvar a los
hermanos afectados o heridos… esta generosidad nos habla del espíritu del
mexicano que se levanta ante la adversidad y que no se derrota ante el
catastrofismo”.
FELIPE
DE J. MONROY
CIUDAD
DE MÉXICO
Fuente:
Vatican Insider