Así
fue martirizado el padre Ragheed Ganni en Irak a manos de extremistas islámicos
el 3 de junio de 2007
Había
recibido ya varias amenazas de muerte pero, a pesar del comprensible temor, no
abandonó su puesto al frente del rebaño que le había sido encomendado.
Días
antes de su muerte escribía a un amigo: “Cada día esperamos el ataque decisivo,
pero no dejaremos de celebrar la misa”. De una intensa vivencia
eucarística alcanzó la fortaleza para resistir —firme en la fe— hasta entregar
su vida.
En
el Congreso Eucarístico italiano de 2005, dijo: “Alguna vez yo mismo, me siento
frágil y lleno de miedo. Cuando con la Eucaristía en la mano, digo las palabras
“He aquí el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo”, siento en mí su
fuerza: yo tengo en mis manos la hostia, pero en realidad es Él quien me
tiene a mí y a todos nosotros, quien desafía a los terroristas y nos tiene
unidos en su amor sin fin”.
Terroristas
musulmanes le instaron a cerrar la parroquia. El Padre Ragheed se negó siempre. El
3 de junio de 2007, salía del templo al terminar la Eucaristía dominical. Iba
acompañado por tres sub-diáconos: Basman Yousef, Gassam Isam Bidawed y Wahid
Hanna Isho. Hombres armados les salieron al paso.
La
mujer de Bidawed estaba presente, pero fue separada de los hombres. Ella dio
testimonio de lo ocurrido: “Uno de los asesinos gritaba contra el Padre
Ragheed: “Te dije que cerraras la iglesia, ¿por qué no lo hiciste? ¿Por
qué estás todavía allí?”. Él respondió con simplicidad: “¿Cómo puedo
cerrar la casa de Dios?”.
Lo
tiraron al suelo y el Padre Ragheed tuvo sólo el tiempo de indicarme con la
cabeza que me tenía que ir. Abrieron fuego y los mataron a los cuatro”.
Los
terroristas pusieron explosivos sobre sus cuerpos. Se necesitaron horas de
trabajo para poder recomponerlos. No obstante las amenazas, más de dos mil
personas participaron en sus funerales. Todos ellos han sido declarados
mártires por la Iglesia católica caldea. Que su testimonio de fe nos
impulse a una entrega más generosa al Señor.
EUK Mamie
Fuente:
Aleteia