El español murió al
intentar defender a una mujer que estaba siendo acuchillada por los terroristas
«Ignacio
Echeverría, DEP. Gracias por tu testimonio de amor y entrega frente a la
barbarie. Rezo por ti y por tus familiares y amigos». Así se ha despedido a
través de Twitter el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, de Ignacio
Echevarría, el español asesinado en el atentado del sábado en Londres.
Tras
cuatro días de incertidumbre, la familia confirmó este miércoles que Ignacio es
una de las víctimas mortales. El español murió al intentar defender a una
mujer que estaba siendo acuchillada por los terroristas.
El
secretario general de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo,
así como el obispo de Mondoñedo-Ferrol, de donde era originario Echevarría,
también han asegurado su oración y solidaridad por Ignacio y su familia.
El héroe del monopatín
La
búsqueda de Ignacio comenzó el pasado domingo sobre las ocho de la tarde cuando
un mensaje en las redes sociales alertaba de la desaparición de un vecino de
Las Rozas.
Fue
visto por última vez en el puente de Londres, uno de los lugares de los
ataques terroristas. Según explicó su familia, había estado patinando cerca de
esta zona con varios amigos cuando presenció cómo un atacante se abalanzaba
sobre una mujer.
«En
ese momento se tiró de la bicicleta y golpeó al agresor con un monopatín
mientras otros dos le agredían por detrás y se quedó tendido en el suelo. Fue
un valiente; se enzarzó para salvar a la mujer», añadió la familia.
Tras
72 horas frenéticas de búsqueda, la familia Echeverría confirmó la muerte de
Ignacio. Su hermana lo resumió así en Facebook: «Intentó parar a unos
terroristas y perdió su vida intentando salvar a otros».
Perfil biográfico
Echevarría
había nacido en El Ferrol (A Coruña) hace 39 años y se trasladó con su familia
con poco más de diez a una urbanización del municipio madrileño de Las Rozas.
Estudió
Derecho Hispano Francés en la Universidad Complutense de Madrid, donde se
licenció en 2002. Tras hacer un máster en La Sorbona de París, volvió a España
y trabajó en el Banco Popular.
Echeverría
se trasladó a la capital británica el año pasado para formar parte de la
plantilla del banco HSBC, en la que ingresó en febrero de 2016 y donde
trabajaba como analista de prevención de blanqueo de capitales.
Era
«miembro de una familia estupenda», cuentan sus vecinos de Las Rozas (95.000
habitantes), aún incapaces de poder asimilar que Ignacio estaba entre los ocho
fallecidos en el ataque.
«Era
fantástico y se demuestra en cómo ha muerto. Lanzándose a salvar la vida de una
mujer», relata otra vecina.
Fuente:
Alfa y Omega/Agencias
