Participaron 275
especialistas, 28 obispos y 4 cardenales
Concluyó
este viernes en Barcelona el Simposio organizado por el Consejo de Conferencias
Episcopales de Europa (CCEE), la Conferencia Episcopal Española (CEE) y el
arzobispado de Barcelona, para reflexionar, debatir y afrontar el tema del
acompañamiento a los jóvenes.
El
simposio ha reunido a 275 especialistas en la pastoral juvenil, escolar,
universitaria, vocacional y catequética de las conferencias episcopales de
Europa y ha sido acompañados por 32 obispos, entre ellos cuatro cardenales.
El
papa Francisco ha enviado a los participantes, un mensaje de saludo dirigido al
arzobispo de Barcelona, Mons. Omella, en el que los alienta en su reflexión
sobre “los retos de la evangelización y el acompañamiento de los jóvenes para
que, mediante el diálogo y el encuentro, y como miembros vivos de la familia de
Cristo, los jóvenes sean portadores convencidos de la alegría del Evangelio, a
todos los ambientes”.
“Caminaba
con ellos (Lc 24, 15). Acompañar a los jóvenes a responder libremente a la
llamada de Cristo”, es el tema general del Simposio y se desarrolló en
tres áreas de trabajo: la persona acompañada, el acompañamiento y el
acompañante y el jueves se han intercambiado experiencias sobre las buenas
prácticas en el acompañamiento y se ha realizado una visita a la catedral de la
Sagrada Familia.
La
sesión de apertura se realizó en el aula magna del seminario de Barcelona, con
la intervención del Card. Nichols, arzobispo de Westminster y vicepresidente
del CCEEE; el Card. Cañizares, arzobispo de Valencia y vicepresidente de la
CEE; y el arzobispo de Barcelona, Mons. Omella.
Este
congreso es “un auténtico desafío. Acompañar es, en cierto modo, hacer de
‘educadores’ en el sentido más profundo de la palabra ‘educere‘: ser
capaces de ayudar a extraer de cada uno de los que acompañamos lo mejor de
ellos, indicó Mons. Omella.
Por
su parte el Card. Cañizares ha destacado cómo en la Iglesia “nos sentimos
urgidos a acompañar a los jóvenes al encuentro con Cristo que camina con ellos
aunque no lo sepan ni perciban, pero que comparte su camino”. Al mismo tiempo
ha dicho que “los jóvenes tienen, en el corazón, un gran ideal, un irreprimible
anhelo: que la vida sea algo grande y bueno, que no defraude”.
Entre
las diversas actividades e intervenciones figuró la presentación multimedia de
los desafíos, problemas y alegrías de los jóvenes de hoy en Europa, realizada
por un grupo de jóvenes de la archidiócesis de Barcelona.
Fuente:
Zenit
