Los
obispos españoles han lanzado una campaña para invitar a padres de alumnos y
adolescentes a apuntarse a la clase de Religión con el lema: 'Me apunto a
religión'
Bajo el lema 'Me apunto
a Religión', la campaña, impulsada por la Comisión de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal
Española (CEE), se dirige a los padres de los alumnos y a los adolescentes
de entre 13 y 17 años. Según los datos de la CEE, publicados la semana pasada, un
46% de los alumnos de Bachillerato se apuntaron a Religión este curso 2016-2017
(37% en la escuela pública) y un 58% en la ESO (46% en la pública).
A todos ellos quieren
informarles de que inscribirse en esta asignatura les permitirá no solo
aprender los principios del Cristianismo sino también «entender las claves que
han formado la historia, la política, el arte, las costumbres, la cultura, las
leyes».
Entre las razones para
apuntarse a esta asignatura, que se recogen en la web 'www.meapuntoareligion.com',
los obispos aseguran que la clase de Religión les ayudará a comprender el mundo
en el que viven: «las tensiones en Oriente Medio, el liderazgo del Papa
Francisco, la necesidad del cuidado de la naturaleza, la preocupación por los
refugiados, la persecución sistemática de los cristianos en Oriente y África y
las causas del terrorismo».
Asimismo, defienden que
la materia enseña a los estudiantes a «dialogar con otras religiones» y les
aporta valores humanos fundamentales. «Fomenta la solidaridad, la tolerancia,
el respeto, el compromiso, la opción por los más necesitados, la lucha por la
justicia», afirman en la web.
Si bien, precisan que la
asignatura de religión «no es catequesis» y «no evalúa la fe sino el
conocimiento». «En religión no se te pregunta por tus creencias, sino sobre el
contenido de la asignatura impartida. El respeto a la libertad de cada alumno
es total, porque la fe es un acto de la libertad de la persona», remachan.
El obispo de Segovia y
presidente de la Comisión de Enseñanza de la CEE, Mons. César Franco, ha
defendido este lunes 27 de marzo en rueda de prensa en Madrid que la clase de
Religión «se ajusta a la legalidad, a la experiencia europea» y va dirigida
tanto a creyentes como a no creyentes pues «refuerza las convicciones» de los
primeros al tiempo que «ayuda a entender el hecho religioso» a los segundos.
La campaña, desarrollada
por la Agencia 101 y con un presupuesto de 150.000 euros, se difundirá a través
de Internet y las redes sociales, como Facebook e Instagram, para llegar a los
más jóvenes y transmitirles el mensaje de que «una educación sin Religión no es
una educación completa» y de que esta asignatura aporta «un plus» porque no
solo se enseña quién es Jesucristo sino también tolerancia y conocimiento de la
cultura, tal y como ha añadido el director de la Oficina de Prensa de la CEE,
Josetxo Vera.
Que sea evaluable
Por otro lado, de cara
al Pacto de Estado por la Educación que se está gestando en el Congreso y en el
que los obispos quieren participar con una sola voz junto a las organizaciones
de iglesia del campo educativo, monseñor César Franco ha indicado que quieren
que la asignatura se mantenga como «evaluable», es decir, que cuente para la
nota final. En cualquier caso, ha admitido que este punto aún está en estudio.
En cuanto a la posibilidad
de que la clase de Religión católica se sustituyese por una en la que se
estudie el hecho religioso, César Franco ha enumerado los modelos vigentes en
Europa: multiconfesional (en el cual entraría España y que consiste en que se
da una clase por cada religión con representación), monoconfesional (en el que
solo se imparte clase de una confesión); extraescolar, y cultural (se enseña el
hecho religioso como hecho cultural).
Los obispos españoles
defienden el modelo «confesional» porque, a su juicio, es el que mejor responde
al artículo 27 de la Constitución Española que garantiza el derecho de los
padres «para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de
acuerdo con sus propias convicciones».
«Gran secularización»
Atendiendo a los datos
de la CEE, un 63% de los alumnos españoles –3,6 millones del total de 5,7
millones de alumnos escolarizados– ha elegido la clase de Religión católica en
el curso 2016-2017, el mismo porcentaje que en 2015-2016. César Franco achaca
este estancamiento a una «fuerte secularización» en la sociedad española.
Además, ha denunciado
que en muchos centros educativos no se oferta la clase de Religión y también
critica el recorte de las horas de esta asignatura, reducida en algunas
comunidades a 45 minutos semanales, una circunstancia que ha llevado a la
Iglesia a presentar recursos en cinco comunidades autónomas.
Este recorte de minutos
es un problema para impartir la asignatura de forma adecuada, según reconoce el
profesor de Religión Javier Segura –uno de los 23.000 que hay en España– que ha
puesto de relieve el carácter «fundamental» de esta materia para «el día a día»
de los niños y jóvenes frente a la idea de que es «una maría».
Fuente: EP/InfoCatólica