El Pontífice predicó sobre
la posibilidad del imposible. Nada es imposible a Dios” (Lc 1, 37): así termina
la respuesta del Ángel a María...
El
Pontífice predicó sobre la posibilidad del imposible. Nada es imposible a Dios”
(Lc 1,37): así termina la respuesta del Ángel a María...
“Dios
continúa buscando aliados, continúa buscando hombres y mujeres capaces de creer,
capaces de hacer memoria, de sentirse parte de su pueblo para cooperar con la
creatividad del Espíritu”, dijo el papa Francisco durante la homilía en la misa
en el Parque de Monza en el marco de su viaje apostólico a Milán, Italia, este
sábado 25 de marzo.
“El
ritmo vertiginoso al cual estamos sometidos pareciera robarnos la esperanza y
la alegría. Las presiones e impotencias…parecieran vaciar el alma y hacernos
insensibles”, aseguro para indicar que Dios trae una esperanza duradera.
Tras
almorzar con un centenar de presos en la cárcel de San Vittore, el Papa por la
tarde ha ido en automóvil al Parque de Monza, donde, en el área del ex
hipódromo, saludó a los fieles allí reunidos y les pregunto: ¿Cómo es posible
vivir la alegría del Evangelio hoy dentro de nuestras ciudades?.
Tres
son las claves – presentadas por Francisco – para ayudarnos a aceptar la misión
que nos es confiada y no perder la esperanza:
El primer desafío: Evocar
la Memoria.
“María es la hija de la Alianza. También nosotros somos invitados a hacer
memoria, a mirar nuestro pasado para no olvidar de dónde venimos”, dijo.
El
Obispo de Roma pidió de aprender a no “olvidarnos de nuestros antepasados, de
nuestros abuelos y de todo aquello que han pasado para llegar a donde estamos
hoy. Esta tierra y su gente han conocido el dolor de dos guerras mundiales”.
El segundo desafío: La
pertenencia al Pueblo de Dios. No tener miedo de abrazar la diversidad y
nuevos confines. “Un pueblo – continuó – formado de mil rostros, historia y
proveniencias, un pueblo multicultural y multiétnico. Esta es una de nuestras
riquezas.
Es
un pueblo llamado a hospedar las diferencias, a integrarlas con respeto y
creatividad y a celebrar la novedad que proviene de los demás”, señaló.
Y la tercera clave de
desafío es la posibilidad del imposible. “Nada es imposible a Dios” (Lc 1,37): así
termina la respuesta del Ángel a María.
Dejarse
aconsejar, escuchar a los demás. “Cuando en cambio, nos disponemos a dejarnos
ayudar, a dejarnos aconsejar, cuando nos abrimos a la gracia, parece que lo
imposible comienza a hacerse realidad”, sostuvo.
El
Papa invitó a superar el “pesimismo estéril y divisor” para abrirse a la
“iniciativa de Dios”.
“Dios
continúa buscando aliados, continúa buscando hombres y mujeres capaces de creer,
capaces de hacer memoria, de sentirse parte de su pueblo para cooperar con la
creatividad del Espíritu”, abundó.
Por
último, Francisco ha parafraseado a San Ambrosio, santo de Milán: “Dios
continúa buscando corazones como el de María, dispuestos a creer a pesar de las
condiciones a pesar de las adversidades. El Señor acreciente en nosotros esta
fe y esta esperanza”.
Asimismo estuvo
acompañado por los Obispos con-celebrantes y por los organizadores de esta
visita, al término de la cual el Cardenal Scola le dirigió su agradecimiento.
Antes
de despedirse y regresar a Roma con un vuelo desde el aeropuerto milanés de
Linate, el papa Francisco se trasladó al Estadio de San Siro donde se encontró
con los jóvenes que recibieron la Confirmación, junto a sus padres y padrinos.
Ary Waldir Ramos
Díaz
Fuente:
Aleteia
