El poder de estos himnos es
una bella forma de mostrar amor y preocupación por las mujeres con embarazos no
planeados
En los últimos 13 años, mucha gente se
reúne a cantar villancicos en el lugar aparentemente menos indicado: las
clínicas abortistas.
Hay datos de cómo este ministerio tan
poco convencional ha afectado a quienes escuchan los villancicos, y de cómo se
han salvado algunos bebés gracias a ellos.
El Director ejecutivo de la Pro-Life Action
League, Eric Scheidler, cuenta cómo tres parejas en California cambiaron
de opinión en el último momento estando ya en la clínica, mientras varias
personas cantaban en el exterior del Family Planning Associates Abortion
Center en San Bernardino.
“Lo que más me impresionó de este caso es
que estas parejas fueron adonde estaban los cantores para decirles que habían
cambiado de opinión”, afirma Scheidler.
“[Una] pareja les dijo, ‘Gracias a
vuestro villancico decidimos tener nuestro bebé’”, cuenta. “El canto fue lo
único que hizo falta para que cambiaran de opinión”.
El embarazo había supuesto presión para
la relación de esta pareja, explica Scheidler, haciéndoles sentirse abocados al
aborto.
Pero cuando salieron y agradecieron a los
cantores, “iban tomados de la mano y con lágrimas en los ojos”, dice. “Esto
había traído sanación a su matrimonio”.
Esta Navidad se han incrementado estas
iniciativas, con grupos en 72 ciudades en Estados Unidos que han tomado parte
en la campaña de villancicos “Peace in the Womb”, organizada por la Pro
Life Action League y el Pro Life Action Ministries.
El poder de los cantos es una bella forma
de expresar amor y preocupación por las mujeres con embarazos no planeados,
quizás recordándoles el embarazo no planeado más importante de la historia
mundial – el del Niño Jesús, nacido de María en Belén. Varios grupos provida
hablan de mujeres y parejas que les agradecen y les dicen que la música les
tocó el corazón, haciéndoles desistir del aborto.
El grupo cantó villancicos ante
el All Women’s Health Abortion Center en Altamonte Springs, y en dos
centros abortistas en Orlando.
Entre ambos lugares, los cantores relatan
que dos parejas de gemelos y otros dos bebés se salvaron. En un caso,
según los testigos, dos adolescentes estaban cantando una canción escrita por
ellas mismas, titulada “Let me live” (“Déjame vivir”).
“Fue un día increíble”, afirma.
“Realmente había algo más”.
“Estos villancicos calaron hondo”, añade
Herzog. “Mientras las mujeres se sientan en ese lugar tan oscuro, nos oyen
cantar y rezar, y esto realmente marca la diferencia”.
El pasado año, relata cómo una pareja
musulmana desistió de abortar después de oir estos himnos cristianos.
“Dios la tocó a ella a través de los
villancicos”, recuerda Herzog de la mujer embarazada. “Ella sólo repetía, ‘las
canciones, las canciones…’”
“Supuso un gran impacto para ella, creo”
añade Herzog.
“¡Tendremos el bebé! Hemos cambiado de
opinión”, dijo gozosa una mujer el martes 20 de diciembre durante unos
cantos navideños en el centro abortista de Wood Dale, Illinois.
Cuando el grupo encontró a la pareja, el
hombre les dijo con una enorme sonrisa en el rostro, “Gracias. ¡Están haciendo
un gran trabajo!”
“¿Qué ‘gran trabajo’ hicimos?” reflexiona
Maria Goldstein de la Northwest Families for Life. “No les
aconsejamos lo que tenían que hacer; no les hablamos del aborto; no les
enseñamos fotos de bebés en desarrollo. Todo lo que hicimos fue estar
allí, rezar y cantar”, añade. “Quizás oyeron nuestros cantos de Navidad y
sintieron a Dios en el corazón. ¡Creo que ese es realmente el ‘gran trabajo!’
Llevamos el poder de Dios a ese oscuro lugar. Dios es bueno”.
PATTY KNAP
Fuente: Aleteia
