Los obispos confían en que
esta semana el Tribunal Superior acepte las medidas cautelares que han
solicitado. Piden mantener los 90 minutos semanales
Los
obispos y profesores de Aragón presentaron un recurso contra la orden del
Gobierno socialista autonómico del pasado 12 de agosto, el cual reducía, en el
nuevo currículum de Primaria, las clases de religión de 90 minutos semanales a
45. Este recurso tardará meses, incluso años en resolverse.
Mientras
tanto, los prelados pidieron al Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA)
unas primeras medidas cautelarísimas para suspender dicha orden y mantener las
mismas horas, que fueron rechazadas ayer por este tribunal.
El delegado de medios del arzobispado de Zaragoza el
sacerdote José Antonio Calvo,
confía, sin embargo, en que esta semana y antes del 8 de septiembre (día que
comienzan las clases en los colegios públicos de Primaria), el Tribunal
Superior de Justicia de Aragón acepte las segundas medidas cautelares que han
solicitado los obispos aragoneses y profesores de religión.
“El
primer recurso no ha sido aceptado. Esperamos que este segundo, las medidas
cautelares que hemos presentado para que se suspenda temporalmente dicha orden
autonómica mientras que la Justicia resuelva nuestra demanda, sea aceptado por
el TSJA”, explica José Antonio Calvo a Religión Confidencial.
La
confianza de Calvo en que se mantengan durante este año los 90 minutos de
clases de religión en los centros públicos de primaria, se basa en que
presentaron el mismo recurso contra la reducción de clases de religión en
Bachillerato y lo ganaron.
“Esta
orden del gobierno de Aragón es ilegal porque, además de vulnerar el derecho
de los padres, conculca también un tratado vigente con la Santa Sede que no ha
sido supendido”, explica el delegado de medios del arzobispado de Aragón a
RC.
Para
los obispos de Aragón, el gobierno socialista regional no se guía por el bien
común ni por el consenso “sino que se rige por una decisión ideológica que no
busca el bien común sino la imposición de unos partidos políticos que
pretenden eliminar la religión de la sociedad, pero en ese caso, solo la
católica”, afirma José Antonio Calvo.
Para
el sacerdote, recortar las clases de religión de 90 minutos semanales a 45, es
“deshumanizar las aulas, porque los colegios sin esta asignatura, eliminan una
parte de la formación integral de los alumnos”, apunta.
Fuente:
Religión Confidencial
